Virginia Huneeus: homenajean a la escritora que construye mundos entre letras y pintura

Virginia Huneeus. Sus trabajos en óleo y de lana la han llevado a exposiciones en el extranjero; mientras que su literatura ha sido distinguida por figuras como José Miguel Varas.
Virginia Huneeus. Sus trabajos en óleo y de lana la han llevado a exposiciones en el extranjero; mientras que su literatura ha sido distinguida por figuras como José Miguel Varas.

“Súbete a caballo sobre ti misma y sin miedo galopa hasta el horizonte, que veo que tienes a la poesía agarrada por una de sus colas”, escribió en 1990 el pintor chileno Roberto Matta a Virginia Huneeus, en su reseña de “El Conjuro de Cohoba”, primera novela de la artista. Quien es recordado como el último representante del surrealismo en el país no sería el único en hablar sobre la obra literaria de la autora de 88 años, más conocida por su trayectoria en las artes plásticas, y a quien la Sociedad de Escritores Chilenos (SECH) rendirá un homenaje hoy.

Con cinco novelas publicadas, entre las que destacan “El Secreto del Chamán” de 1994 y “Brindis de las Tres Viudas” de 1997, Virginia Huneeus ha sido reconocida –aunque sutilmente, señala la Fundación Lectura Nómada– en el mundo de las letras.

El crítico literario francés, Roger Caillois, realizador de traducciones a su idioma de Pablo Neruda, Gabriela Mistral y Julio Cortázar, entre otros, distinguió la pluma de Virginia Huneeus en la década de los 90. “Su obra se inscribe en una corriente contemporánea que no es ni ortodoxa ni ‘ilegal’”, manifestó entonces el también sociólogo.

Los relatos de Virginia Huneeus parten de mitos y rituales que van desde un origen mochica y mapuche, hasta concepciones de la cultura de la región italiana de la Toscana, la cual adoptó la autora durante su exilio en ese país entre 1974 y 1978, tras el Golpe Militar. Ahí se vio fuertemente influenciada por las nociones del infierno de “La Divina Comedia”, de Dante Alighieri; ello impactó también en su arte gráfico, hasta entonces caracterizado por el sello de las líneas geométricas.

“Es una obra en la cual se nota el desgarro interior que muestra su pintura, y eso también es una forma de narrar y de expresar”, señala el presidente de la SECH, Roberto Rivera, quien afirma que la autora “se adelantó a su época”, al experimentar también con la novela gráfica. Testimonio de ello, es su libro de cuentos e ilustraciones titulado “Amores carnívoros”, al que José Miguel Varas –Premio Nacional de Literatura– escribió el prólogo.

Para Roberto Rivera, Virginia Huneeus tiene su lugar en las letras chilenas.

La convergencia

Virginia Huneeus Cox lleva el arte en sus apellidos. De sus cinco hermanos, Pablo Huneeus ha escrito más de 30 libros, y Francisco Huneeus –psiquiatra de profesión– es fundador de la editorial Cuatro Vientos. Su madre, Virginia Cox, fue periodista y escritora, en cuya carrera se abocó particularmente al cuento y la novela. Además, es sobrina de Ester Huneeus, mejor conocida por su seudónimo Marcela Paz, autora de la serie de cuentos “Papelucho”.

Formada en artes en la Universidad de Chile, con un posgrado en el Centro de Estudios Visuales Avanzados del Instituto Tecnológico de Massachusetts, –gracias a la afamada Beca Fulbright–, y especialidad en psicología del arte en la Universidad de Florencia, Virginia Huneeus se ha destacado sobre todo en la pintura y escultura. Sus exposiciones han llegado a Canadá, EE.UU., Italia y Polonia, y es la realizadora de murales como el de la fábrica Savory-Nestlé y los de la Base Aérea El Bosque.

Fue algo natural, la ida de la pintura a la escritura. O viceversa. (…) La pintura es la imagen, la escritura es lo que se va dando». Virginia Huneeus, escritora y artista visual.

“Virginia tiene una larga trayectoria, tanto en las artes visuales como en literatura, y yo diría que precisamente hay una convergencia entre ambas actividades”, destaca el filósofo y académico de la U.
de Chile y la Universidad Católica , Pablo Oyarzún. Esa complementación, subraya el ensayista, tiene “una suerte de resonancia que hace tan interesante a su voz en sus dos líneas de trabajo”.

Solange Arroyo, directora de la Fundación Lectura Nómada –organismo coorganizador con la SECH del homenaje–, asevera que la experiencia de Virginia Huneeus en el trabajo con imágenes la ha dotado de una capacidad de descripción literaria. “Tiene una estética muy particular que no se había visto”, indica.

La también periodista agrega que, “a diferencia de otras personas que rescatan leyendas y mitos, lo que ella hace no es una reconstrucción del patrimonio cultural, sino que crea un nuevo mundo en su literatura”.

El homenaje “La Bella Tenebrosa: Lecturas sobre la monstruosidad, lo fantástico y lo velado”, que moderará el novelista Osvaldo Ángel Godoi, se hará en la sede de la SECH a las 19:00 horas. Una ratificación, refrenda Pablo Oyarzún, de la prevalencia de Virginia Huneeus en las letras. “Tiene una identidad que uno no encuentra, no es frecuente en la literatura chilena”, precisa.