Un “saque ajustado” podría ayudar a Garín en su regreso a Wimbledon

Saque diestro, revés a dos manos, un metro y 82 centímetros y 22 años. Así se presenta Christian Garín, tenista número 2 de Chile y 169° en el ranking ATP, ante su nuevo desafío, al cual asiste por segundo año consecutivo: Wimbledon.

Sin embargo, no la tiene fácil, ya que accedió al tercer Grand Slam del año a través de un decisivo qualy (clasificación) al polaco Hubert Hurkacz (123°). Por tanto, en el famoso pasto inglés deberá medirse con el cabeza de serie, el francés Adrian Mannarino (24°).

“El secreto para que le vaya bien en Wimbledon es que, primero, el saque sea súper ajustado. Si él logra tener consistencia en los primeros servicios, con eso se asegura ganar muchos puntos gratis y, por lo menos, ir ganando sus turnos y tratar de ir quebrando los contrarios. En el peor de los casos se va a los tie break”, sostuvo el periodista Mario Cavalla, quien escribió “La historia del tenis de Chile”.

En este nivel, dijo Cavalla, su oponente es más experimentado que Garín. “En un buen día, el chileno podría tener un buen resultado, pero hay que verlo. Es un partido que tiene cierta complejidad, que es jugar en pasto. También incide cuál será la resistencia de Garín para jugar cinco sets”.

El ex tenista Horacio de la Peña coincidió que será un partido difícil. “Mannarino juega muy bien el ataque, volea y saca muy bien. No es un partido fácil. Pero creo que se está reponiendo bastante bien. Los últimos meses ha subido mucho en su ranking, ha ganado muchos partidos”.

Altos y bajos

Quien fuera la promesa del tenis nacional en 2013 tras coronarse vencedor del Roland Garros Junior, hoy tiene una carrera con altos y bajos, lo que le pone una cuota de nerviosismo al evento deportivo, donde también participará en singles el número 1 nacional, Nicolás Jarry. Es que, el tenista que pintaba para ser el sucesor de Marcelo Ríos, no logró mantener el nivel para avanzar a ser top ten en el ATP. En ese sentido, para Cavalla, el camino deportivo que tomó Garín tuvo un momento de inflexión: “Tuvo el pecado mortal de ser un talento juvenil muy precoz, al ganar el Roland Garros Junior o jugar la Copa Davis a los 16 años. Eso fortaleció el rótulo de promesa, cosa que en el caso chileno es un poquito peligroso, porque se generan demasiadas expectativas”.

Agregó que su proceso de madurez ha sido más lento, lo que ha mermado su rendimiento en cancha. “Él tiene el físico, la potencia, las condiciones para lucirse y estar entre los 100 primeros sin ningún problema. Lo malo es que eso no ha ido acompañado de su cabeza, que no está ajustada completamente para el alto rendimiento. Esto significa: tolerancia a la frustración, fortaleza mental para enfrentar los momentos críticos dentro de un partido. Él todavía no sabe jugar mentalmente un partido”, dijo, agregando que este año ha mejorado su postura, por lo que lo ve subiendo al puesto 120°.

El sexteto chileno que llegará a medirse en el pasto inglés

Nicolás Jarry (66°) y Christian Garín (169°) serán los locales que medirán su talento en los singles de Wimbledon. Sin embargo, no serán los únicos, ya que la llamada “armada chilena” tendrá seis representantes. A los número 1 y 2 de Chile se sumarán en los dobles Hans Podlipnik, Julio Peralta y Alexa Guarachi. Quien cierra el sexteto es el ex medallista olímpico Fernando González, que defenderá los colores nacionales también en la versión dobles senior.

“Es una participación chilena inédita. Se puso entretenido, nos hizo recordar nuevamente que los chilenos van a tener una presencia masiva en el torneo, y nos alegra poder tenerlos”, comentó Cavallo. A lo que de la Peña agregó: “Creo que lo que harán los chilenos en Wimbledon será algo lindo”.