Según académicos, Isabel Allende aún no convence a la crítica chilena

Aunque vende millones de ejemplares hace décadas y acumula reconocimientos alrededor del mundo, el último de los cuales fue el prestigioso National Book Award a la trayectoria, los méritos literarios de la escritora aún dividen a la opinión especializada.

“Para que sepan, no solo no estoy muerta. Además, estoy terminando un nuevo libro”. Con este tuit, la escritora chilena Isabel Allende desmintió a fines de agosto la fake new del periodista Tommaso Debenedetti, según la cual la autora de La casa de los espíritus y Paula había muerto producto de un infarto. Como si se tratara de una nueva respuesta a ese rumor, ayer la vigencia de Allende quedó una vez más confirmada: en una ceremonia que tuvo lugar en New York, la Fundación Nacional del Libro de Estados Unidos le concedió el National Book Award, creado en 1950, por el conjunto de su obra.

Considerado el “Oscar de las letras”, es segunda vez en la historia que el reconocimiento recae en una figura nacida fuera de ese país y la primera que se entrega a un autor hispanoamericano. Durante la premiación, la escritora manifestó que recibe la distinción en representación de “millones de personas” que, como ella, llegaron a Estados Unidos “buscando una nueva vida”.

El National Book Award se suma a una treintena de premios recibidos por la novelista, entre los que destacan el Hans Christian Andersen, el Grand Prix d’Evasion de Francia y el Premio Nacional de Literatura en 2010. Entre los ganadores anteriores del premio estadounidense, hay autores de la talla de William Faulkner, John Cheever, Philip Roth y Susan Sontag.

“No está a la altura”

Pese a los numerosos reconocimientos que ha obtenido, los méritos literarios de Isabel Allende aún son objeto de controversia en Chile. “En sus primeros libros, hay una mirada sobre Chile que es muy interesante, pero me parece que luego hay algo en su estética que no me convence demasiado”, opina Alejandra Costamagna, académica de la Facultad de Comunicación y Letras de la Universidad Diego Portales. “Hay un trabajo en el registro narrativo que no siempre está del todo a la altura”, añade Costamagna, quien, como Allende, es periodista y narradora.

“Narradora diestra”

Ignacio Álvarez, crítico y académico del Departamento de Literatura de la Universidad de Chile, sostiene en cambio que la escritora “siempre ha sido particularmente diestra en el arte de relatar, al estilo de un narrador antiguo que te envuelve”. Asimismo, plantea Álvarez, “Isabel Allende comenzó a exponer su intimidad de manera muy exitosa incluso antes del boom de la autoficción, lo que también contribuyó a su enorme popularidad”.

Sobre las reservas que despierta en la crítica especializada, el autor de Novela y nación en el siglo XX chileno afirma: “Pese al premio, la academia todavía no ha podido o no ha querido leerla en sus propias leyes porque, por lo general, le interesan otras cosas que podrían considerarse más sofisticadas, como la innovación formal”. Sin embargo, sugiere, “en algún momento va a surgir el interés académico por su obra, puesto que todo tiene su revival”.

“Masiva, aunque sin prestigio”

Alicia Salomone, Doctora en Literatura y experta en narrativa latinoamericana, manifiesta que la lectura de sus títulos “no ofrece complicaciones formales, de ahí que tenga aceptación masiva y, al mismo tiempo, no goce de gran prestigio dentro de la crítica literaria”.

Salomone propone que hay diferencias entre la aproximación de los especialistas nacionales y la de los extranjeros. “Aunque Allende ha abordado temas clave, sobre todo relativos al lugar de la mujer, los críticos chilenos han priorizado escrituras más arriesgadas, por lo que les parece de escaso valor. En la crítica internacional, en cambio, las opiniones son más matizadas”, dice.