Peatones están escépticos frente a la implementación de la Ley de Convivencia Vial

El martes en la tarde, Gabriela Muñoz, vocera del Movimiento Peatones Furiosos (MPF), estaba caminando por la vereda cuando un ciclista pasó cerca de ella y agarró una de las correas de su cartera con el manubrio. La arrastró por el suelo mientras ella le gritaba que frenara. Cuando el ciclista se detuvo, le pidió disculpas y se fue. Muñoz se acercó a una persona de la seguridad de Providencia y a unos carabineros que había cerca. “Les dije que sería bueno que comenzaran a decirle a los ciclistas que se bajaran a la calle, pero los carabineros me respondieron que no, que eso se debía hacer a partir del domingo”, comenta la vocera.

El domingo 11 entra en vigencia las modificaciones a la Ley de Tránsito. «El espíritu de la Ley de Convivencia Vial es bastante bueno, pero sin fiscalización va a ser una norma totalmente muerta”. Raúl Opazo, fundador MPF

En la Ley de Tránsito vigente se indica que los ciclistas deben andar por la calle porque es considerado un vehículo, por lo que nunca se les ha permitido andar por la vereda. Gabriela Muñoz señala que esos carabineros no lo sabían: “Les dije que la Ley de Tránsito antigua también dice que los ciclistas deben andar por la calle, pero me respondieron que la acaban de leer y que me fuera a mi casa a leerla mejor”.

“Si las cosas se hacen como se prometen, debería haber cambios. Pero si todo sigue igual y no se multa, no va a pasar nada. El tema está en la fiscalización”. Gabriela Muñoz, vocera del Movimiento Peatones Furiosos.

En eso concuerda Raúl Opazo, fundador del MPF. “La intención del mandato es bastante buena en el sentido que norma, ordena y refuerza el respeto a la vía y al espacio del otro”, dice Opazo. “El temor nuestro como agrupación es que las medidas y las adecuaciones, si no son fiscalizadas, van a hacer que la ley se transforme en una ley muerta”, señala.

Gloria Hutt, ministra de Transporte, señala en 24 horas que la fiscalización «va a ser visual; no tenemos otra forma de controlarlo». Agrega que «van a haber carabineros revisando, fiscalizando y multando si eso (la distancia de 1,5 metros) no se cumple».

Marisol García fue otra víctima de accidente de bicicleta. Hace dos años, mientras caminaba por la vereda, un ciclista la pasó a llevar y estuvo internada seis días en la clínica y tuvo que tomar medicamentos por un año. “A pesar de que el ciclista reconoció su error y compartimos los gastos pude darme cuenta de que las bicicletas necesitaban una regulación parecida a la de los vehículos, ya que, si bien no están motorizados, pueden provocar accidentes tanto más graves”, comenta García. “Las bicicletas usadas con imprudencia pueden matar peatones y creo que el orden urbano, policial ni económico no comprende eso aún”, señala la periodista.

Discusión sobre la mesa

El fundador del MPF asegura que ha habido modificaciones anteriores a la ley que no se fiscalizan bien. “Uno de los avances fue bajar la velocidad a 50 km/hr., pero prácticamente no hay ninguna calle en que la gente ande a 50”, menciona Opazo. “El otro gran avance fue que los autos adelantaran a las bicicletas a 1,5 metros de distancia, pero los autos las pasan casi rozando”, señala. Por eso concluye que “no sabemos cómo va a ser la fiscalización. Estamos un poco escépticos en cuanto a la capacidad de Carabineros y de las autoridades de cumplir su rol fiscalizador, porque si no lo hicieron antes…”.

El Movimiento Furiosos Ciclistas, presidido por Priscilla Parra, comparte la visión de MPF de que las bicicletas debiesen estar en la calle y promueven el respeto de las normas del tránsito. “La prioridad siempre la hemos puesto en el peatón, por eso, la calle es el lugar de las bicicletas y defendemos el uso de este medio de transporte mientras se cumplan las normativas de la velocidad y la distancia”, señala Parra.

La ingeniera en transporte y magíster en urbanismo, Loreto Calisto, asegura que las modificaciones de la ley son buenas. Menciona que las ciclovías que se están construyendo tienen que ir de la mano con algún instrumento normativo porque “establece las reglas del juego”. Además, señala que le pareció una ley flexible y agrega que “se nota que es una ley transitoria y que vamos en camino a una mejor. El ciclista está tomando protagonismo y hay que legislarlo”.

En cuanto a la fiscalización, Loreto Calisto dice que “es muy tercermundista pensar que las cosas se van a hacer bien porque te van a fiscalizar. No podemos tener un carabinero por cabeza. En la medida que hay reglas del juego y se implemente, las cosas se van a ir dando solas. Somos un país cada vez más educado”, concluye la experta.

“En Chile hay un porcentaje importante de gente que le gusta pasarse por alto las leyes. Muchos dicen para qué voy a andar a 50km/hr. si nadie me fiscaliza. Lo mismo pasa con los ciclistas. Dicen para qué voy a usar las calles si es más cómodo andar por las veredas”. Raúl Opazo, fundador de MPF.

Las nuevas normas

Los ciclistas no podrán transitar por la vereda, aunque existen excepciones: menores de 7 años que circulen acompañados, menores de 14 años, personas de la tercera edad y con movilidad reducida. Las multas asociadas oscilan entre los $10.000 y $24.000. Para ser sancionado, deberá ser sorprendido in fraganti por un carabinero.

La ley establece una distancia mínima de 1,5 metros entre los ciclistas y los automovilistas, exigiendo que si no se cumple con esto, será ilegal el adelantamiento por parte de los vehículos. Además, los ciclistas que se encuentren con mucho flujo peatonal, deberán descender de su bicicleta y caminar.