Las dificultades que no permiten un recambio en la «bancada estudiantil»

El domingo, Camila Vallejo, diputada del Partido Comunista que inició su carrera como dirigente estudiantil en 2011, dijo en una entrevista a El Mercurio que “dos periodos en el Congreso son suficientes”. En abril, su compañero en el movimiento universitario, Giorgio Jackson, dijo en Canal 13: «No. Pidan lo que me pidan, yo no voy a postularme por tercera vez». A principios de octubre, su compañero Gabriel Boric, también anunció su salida de la Cámara Baja al terminar su periodo actual. Con esto, la llamada “bancada estudiantil” se aleja de los puestos de representación y deja la puerta abierta para nuevos rostros. Pero en esta época, con un ambiente político distinto, ¿es posible realizar ese recambio desde los dirigentes del Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) a los asientos de la Cámara? ¿Puede surgir una nueva “bancada estudiantil”?

Las voces expertas coinciden en que los tiempos han cambiado y la Confech ya no genera la misma convocatoria de antes. Cristóbal Bellolio, académico de la Universidad Adolfo Ibañez y analista político, no cree que la Confech esté en una crisis, sino que le es más difícil generar nuevos liderazgos ya que es víctima de su propio éxito:

El sistema político terminó por absorver la demanda del movimiento estudiantil, fue un éxito. Es lógico que ya no sea capaz de tener el mismo protagonismo de antes. Hoy las prioridades en la opinión pública son otras: pensiones, salud, delincuencia, etc. Por eso el movimiento estudiantil tiene muy poca cancha donde jugar, es muy difícil que aparezca otro Giorgio, otra Camila u otro Boric. El fenómeno de ellos tres fue único”.

Su colega y académico de la Universidad San Sebastián, Patricio Gajardo, coincide en este diagnóstico: “Para que un movimiento social se articule debe existir una frustración común en la población, eso le da un apoyo popular. Eso hoy no está para el caso de la educación, ya que las demandas se materializaron en el gobierno de la Nueva Mayoría. Y como ya no existe el apoyo popular, el movimiento pierde tracción y no puede generar nuevos liderazgos”.

Los protagonistas del movimiento estudiantil de los últimos años comparten la idea de que el contexto político ha cambiado, pero difieren en la poca capacidad de generar nuevos liderazgos. Sofía Barahona, ex presidenta de la Federación de Estudiantes UC (FEUC), dice:

“Creo que el rol de la Confech no está solo en movilizar estudiantes a la calle, sino que en dar propuestas para la nueva educación de Chile. A partir de ahí creo que aún es muy posible formular liderazgos desde la representación estudiantil”.

 

Su compañero de dirigencia, Andrés Fielbaum, ex presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), enfatiza en la capacidad de dirigir desde otros espacios: “No sabría decir si van a llegar nuevos dirigentes estudiantiles al Congreso, pero tampoco creo que sea algo necesario. Estar en cargos institucionales no es la única forma de hacer política, y confío en que Giorgio, Gabriel y Camila, seguirán dando la lucha desde otros espacios”.