“La salida del superintendente de Medio Ambiente Franz no es una solución a la crisis ambiental”

“Él escondió toda la información por muchos días diciendo que tenía malo el sistema de monitoreo en la zona de Ventanas, Quintero y Puchuncaví” señaló a “El Vector” Katta Alonso, presidenta de Mujeres en Zona de Sacrificio en Resistencia, luego de que Cristián Franz abandonara el cargo de superintendente de Medio Ambiente (SMA), tras haberlo asumido en marzo de 2014.

En agosto la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, suspendió las faenas de la Empresa Nacional del Petróleo(Enap) en Quintero. Este evento generó rumores acerca del quiebre en la relación entre la ministra y el ahora ex superintendente. Este negó roces entre la SMA y el ministerio ayer en La Segunda: “Fui yo el que le dijo a la ministra dos días antes que le íbamos a formular cargos a Enap”.

Para María Araya, directora del Hospital de Quintero, esto es una maniobra política. “Él nunca tuvo el deseo de cambiar las cosas”, mencionó.

El presidente de Oxiquim –empresa de químicos-, Fernando Barros, no concuerda con lo antes mencionado, “para mí Franz cumplió un rol muy profesional e independiente pero siempre trabajado de la mano con el Ministerio de Medio Ambiente”.

El futuro de la zona

 A principios de los años noventa se comenzó a evidenciar el impacto ambiental del Parque Industrial y en 1994 las comunas de Quintero y Puchuncaví fueron declarados como zona saturada de contaminación. 24 años después la situación no ha cambiado y Maria Araya cree que no cambiará: “Es muy complicado avanzar cuando la mayoría de los políticos tienen un interés creado aquí. Así es imposible avanzar”.

Alonso agregó que: “Aquí hay poca solución, porque las personas encargadas no quieren encontrar un culpable. No han sido capaces ni siquiera de fiscalizar adecuadamente el Parque Industrial”.

Fernando Barros de Oxiquim, no está de acuerdo: “No todas las empresas están involucradas, son las más viejas que no cumplen los parámetros actuales” y agregó que “las industrias deben cumplir con la regulación para evitar lo que sucede en Quintero”.

Katta Alonso y María Araya saben que lo que buscan es muy difícil ya que “estamos peleando con el sistema económico y es muy complicado ganarles”, agregó Araya.

 

50% de las personas afectadas por la contaminación en Quintero, Ventanas y Puchuncaví son niños. La mayoría de estos quedaron con secuelas importantes, como parálisis en los pies.

 

¿Traerá cambios?

Ya han pasado tres meses y  para los ambientalistas de la zona el gobierno no tiene una respuesta o un culpable concreto por lo que sucedió en Quintero. Para Katta Alonso, presidenta de Mujeres en Zona de Sacrificio en Resistencia, no va a haber responsable porque en el minuto más crítico no se hicieron las investigaciones adecuadas. “Creo que alguien está escondiendo información y el cambio del superintendente no va a ser una solución”.

El problema con las autoridades no depende del color ni tendencia política: “Llevamos 54 años con problemas de contaminación y esto ha pasado con todos. Ahora es con Piñera pero fue Bachelet la que instaló una termoeléctrica en esta comuna”, señaló María Araya directora del Hospital de Quintero.

Quintero sigue en un proceso sanitario y la formulación de cargos por la SMA no debería ser interrumpida por la salida de Franz, “el culpable va a ser sancionado igual” dijo Barros

Situación actual

Todos los días el Hospital de Quintero recibe cuatro o cinco personas intoxicados. Es una cifra mucho menor a la de agosto de este año, pero no deja de ser preocupante para Araya. “ Hay 1700 personas afectadas. La mayoría ya fue dada de alta, pero el problema son las secuelas”.

El Ministerio de Salud envió especialistas para investigar y tratar a las personas afectadas. Hicieron un examen toxicológico de orina pero Araya insiste en que debió ser de sangre, porque, según ella, esa es la manera de encontrar los resultados más exactos.

Las cifras de afectados han disminuido en gran parte por la baja presencia de vaguada costera – fenómeno meteorológico que produce un peor escenario para los espacios con contaminación- y no por esfuerzos del gobierno, explicó Katta Alonso, pero “creo que cuando esto vuelva a la normalidad todo va a ser igual”, dijo.