Javiera Román: “Los hombres del Rally me miraban en menos”

La navegante penquista es la única figura femenina del deporte tuerca. Hoy espera tener una oportunidad de correr en el Mundial que tendrá fecha en Concepción en 2019.

Marca y lee las hojas de ruta. Busca que los horarios se cumplan y se llegue a la meta. Es, en síntesis, los ojos del piloto. O, mejor dicho, la navegante, quien permite que el binomio dentro del vehículo sea perfecto.

Con esa complicidad, Javiera Román se alzó hace dos semanas como la primera mujer en ganar -junto al piloto argentino Martín Scuncio- el Campeonato Nacional de Rally, disputado en Río Bueno-La Unión. En realidad, la estudiante de Ingeniería en Vehículos Automotrices en Inacap es la única figura femenina que participa actualmente en el deporte tuerca. “Hoy no hay otra que corra en el Rally”, confirma la deportista, quien lleva cinco años compitiendo.

Aún saboreando el triunfo, se alista para futuras competencias. Sin embargo, la joven de 28 años tiene un solo sueño: llegar al Campeonato Mundial de Rally 2019, que tendrá su primera fecha en el país el 12 de mayo en Concepción. Por ahora continúa así, como un sueño.

Cupo mundial

La sexta fecha del RallyMobil 2018, arriba de su Peugeot 208, acondicionado para este tipo de competencias, la penquista Javiera Román se coronó como campeona. No fue fácil, pero “lo logramos”, cuenta la joven que prefiere el rol de navegante. “Ser piloto es carísimo, complicado y peligroso”, añade.

-¿Hay alguna oportunidad de llegar al Rally Mundial 2019?

-Hay poco conocimiento sobre lo que consiste el Rally Mundial. Los autos que compiten en el nacional, casi ninguno clasifica para el mundial, porque va lo mejor de lo mejor. La inversión es enorme. Para mí sería un sueño participar, pero es difícil.

-¿De qué depende?

-De mí, no, porque soy navegante y me contratan. La decisión es de mi equipo, si es que quiere participar o no, o si quieren que esté con ellos. Sino, tendría que ser otro piloto chileno, aunque es difícil. Es probable que los pocos que vayan se adhieran al que va paralelo al mundial. En términos simples, el chileno sería como el telonero del mundial. O sea, no quiere decir que corra en él. Tendría que comprar un auto, que vale una locura (desde $200 millones), que tenga la asistencia y la revisión técnica que exige la organización. Siendo así, quizás se puede.

De mal en mejor

Javiera Román heredó de su padre el gusto por los vehículos. “Le tomé cariño a las tuercas”, dice. No obstante, no tenía ninguna oportunidad de entrar al mundo del automovilismo. “Es un deporte muy caro. Así que empecé a trabajar como promotora, a conocer gente, iba a los entrenamientos… me metí al Rally de una u otra forma, hasta que un día empecé a aprender. Cuando me sentí capaz, ofrecí mi trabajo a una persona que me dio la oportunidad”, relata.

Partió de a poco, con pilotos amateurs, hasta que Guillermo Walper la llamó para ser su navegante y comenzó a hacerse notar. Luego vendrían Jorge Riquelme, Patricio Muñoz y Samuel Israel, entre otros. Hoy corre por el Team Point Cola con Scuncio.

-¿Cómo se forma un navegante? ¿Hay estudios?

-No hay una instrucción oficial, pero sí debes estudiar harto lo que vas a hacer. Requiere conocimiento del uso del carnet de tiempo y de autos. De hecho, dejé mi carrera (Ingeniería Civil Geológica) y me metí a Ingeniería en Vehículos Automotrices para fortalecer mi labor de navegante.

-O sea ¿todo lo que suceda en el camino recae en ti?

-Soy la que indica todo lo que va a pasar en el camino para que mi piloto pueda tomar de mejor manera las curvas y hacer el camino en el menor tiempo posible. Es súper exigente, porque no puedo cometer ningún error. Hacerlo significa un accidente, perder el tiempo, perder el track. No puedo fallar en nada, ni en los tiempos, ni en la lectura de las hojas (de ruta), ni en la puesta en punta del auto.

-¿Cómo es sobresalir en un mundo dominado por los hombres?

-Fue súper difícil. Tengo una personalidad fuerte, pero soy muy tímida, por lo que me daba vergüenza todo. Enfrentarse al machismo es complejo. Hoy siento que he ganado mi puesto en el Rally. La gente me tiene mucho cariño y me tratan bien.

-¿Hubo episodios discriminatorios?

-Los hombres del Rally me miraban en menos, me decían que no era nadie. Estoy rodeada de hombres y es complicado. Se potencian entre ellos, hacen comentarios desagradables que, para una, a veces caen mal. Pero creo que eso hizo ponerme fuerte y sacar la voz. Dije: ‘No me van a humillar más’. Trabajé hasta que pude hacer mi nombre y levantar mi territorio. Ahora estoy en mi mejor momento como navegante.

 

Fue súper difícil. Tengo una personalidad fuerte, pero soy muy tímida, por lo que me daba vergüenza todo. Enfrentarse al machismo es complejo. Hoy siento que he ganado mi puesto en el Rally. La gente me tiene mucho cariño y me tratan bien». Javiera Román, navegante de Rally.