Haitianos con hijos chilenos no podrán beneficiarse del plan de retorno a su país

El Gobierno asegura que no dejarán desamparados a ciudadanos que mantengan nexos con Chile, pero expertos en derecho migratorio afirman que solo buscan impedir que los inscritos regresen a Santiago.

Si tienen hijos chilenos no pueden irse, aunque quieran. Esa es la condición que estableció el Gobierno para los haitianos que quieran volver a su país a través del “Plan Humanitario de Regreso Ordenado”. La medida, que exige a los beneficiados a comprometerse con no volver por nueve años, es solo para los isleños que no tengan lazos de ningún tipo con Chile.

Serán 176 haitianos los que volarán mañana en el Boeing 767 desde Santiago, directo a Puerto Príncipe, pero van mil inscritos en el plan. Ninguno de ellos tiene lazos que lo unan a Chile. Raúl Sanhueza, el Director General de Asuntos Consulares y de Inmigración, dijo que el plan no incluye a haitanos con familiares chilenos, porque el Estado no puede negarle la entrada a sus connacionales.

Si tienen hijos chilenos no pueden beneficiarse del plan porque el deber de la constitución es proteger a la familia. ¿Cómo vamos a dejar a ciudadanos chilenos desamparados? Ellos tienen el derecho constitucional de entrar y salir sin dificultades”, dijo el funcionario público.

Pero el programa de retorno “solo busca que quienes se vayan, no vuelvan nunca más”. Así lo aseguró Tomás Greene, abogado y profesor de derecho migratorio en la Clínica Jurídica de la Universidad Católica.

Greene cuestionó el plan y lo tildó de xenofóbico. “Aunque el Gobierno hoy plantea la medida para todas las nacionalidades, ha sido ejecutada solo para los haitianos y creo que el Ejecutivo mira como problemática a la comunidad haitiana. Me parece que no es casualidad que sean afrodescendientes y pobres. Creo que por eso se está facilitando el regreso a su país”, dijo.

El abogado criticó también la exigencia de que los haitianos beneficiados no vuelvan por nueve años a Chile, aún cuando el Estado está facultado para tomar estas decisiones. “No hay un deber de recibir extranjeros, cada país decide sus condiciones y requisitos. Pero nueve años es excesivo y no veo cuál fue el criterio. Si bien el retorno es voluntario, el efecto es como si los estuvieran deportando”.

El avión estratégico de la Fuerza Armada, un Boeing 767, es usado generalmente por la Presidencia de la República. Desde mañana trasladará a todos los inscritos en el plan de retorno a Haití.

No se van

“Escuché de retornar. Pero no interesa”, dijo el haitiano Berneceau Elmira cuando escuchó sobre el plan de retorno. Elmira no entiende por qué son solo los haitianos y afirmó que en Chile “no nos quieren”.

Jaunatan Liberice, quien trabaja como copero, desconocía el “Plan Humanitario de Retorno Ordenado”, pero detalló que sí quiere irse de Chile y volver a Haití cuando haya ahorrado dinero suficiente, porque es un país muy caro y con poco trabajo.

Raúl Sanhueza, Director General de Asuntos Consulares y de Inmigración, aseguró que prohibir el retorno a los haitianos beneficiados es coherente con el plan. “Se están utilizando dineros públicos. Ningún migrante se ha quejado. Se están yendo porque están en condiciones de vida difíciles. Está dentro de su libertad, se han presentado voluntariamente y han señalado que no quieren volver”.

1% es el porcentaje de haitianos en Chile que quiere volver a su país. Mañana parten 176 con el «Plan Humanitario de Regreso Ordenado». El Gobierno aseguró que lo replicarán con extranjeros de otras nacionalidades.

Críticas a la política

El abogado Greene considera que no fue la mejor decisión del Gobierno y planteó la necesidad de mejorar la inserción social de los extranjeros. “Yo jamás hubiese propuesto un plan de retorno. Hubiese trabajado por la integración de la comunidad en Chile. Es verdad que hay muchos haitianos que quieren volver, que vieron su proyecto frustrado, pero eso también habla de nosotros como un país de poca integración. Eso habla mal de nosotros”, dijo el profesor de derecho migratorio.

Veintitrés asociaciones haitianas, agrupadas bajo la “Plataforma Nacional de las Organizaciones Haitianas en Chile”, rechazaron el plan y lo calificaron como una herramienta para “facilitar la deportación”. Sin embargo, de acuerdo con el Servicio Jesuita de Migrantes, solo el 1% de la comunidad haitiana en Chile quiere volver a su país de origen. “Aunque hay gente que la pasó muy mal acá, muchos ya tienen un proyecto de vida y se van a quedar”, dijo José Tomás Vicuña, director del Servicio Jesuita de Migrantes.

El subsecretario del interior, Rodrigo Ubilla, aseguró que el plan de retorno también se ofrecerá a otras nacionalidades, excepto a los países fronterizos.