De paraderos a malls: así se fomenta la lectura en Santiago

Por Nicolás Lazo Roger Velásquez

El presente mes es simbólico para la literatura en el mundo. En 1995, la Unesco instauró el 23 de abril como el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. Así, desde hace más de dos décadas, los 30 días que enmarcan esta fecha se han distinguido como el Mes del Libro. ¿Cómo recibe la capital esta emblemática época cultural?

Según el Boletín Estadístico 2017 del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas, hubo un incremento del 6% en las publicaciones solicitadas en comparación con el 2016, traducido en dos millones 91 mil 447 préstamos de libros durante el año.

Estos resultados son parte de los avances del Plan Nacional de Lectura 2015-2020 establecido por la administración pasada, con el que se promueve una sociedad lectora.

Iniciativas ciudadanas

Junto a ello, la propia ciudadanía ha generado acciones que impulsan la lectura, como la Red de Biblioparaderos de Puente Alto desde hace tres meses.

“Buscamos fomentar la lectura en los paraderos de micro, espacios por los que pasamos muchas personas a diario”, explicó Claudia Mancilla, una de las coordinadoras de los módulos donde se puede tomar un libro gratuito y devolverlo después.

Actualmente se encuentran ampliando la estrategia mediante “biblioplazas”, para realizar préstamos de libros, recibir donaciones y efectuar actividades como cuentacuentos. Hasta ahora han participado más de 800 personas, aunque el proyecto se ha visto retrasado por el robo de materiales.

Por el contrario, los organizadores de la Biblioteca Comunitaria El Amaranto señalaron que no han sufrido hurtos en el punto de intercambio de libros que montaron en febrero en un paradero de La Florida.

“Las personas valoran estas iniciativas, más cuando son gratuitas y con sentido para ellas”, indicó Paula Oyaneder, encargada del proyecto.

A mayor escala y desde el año 2000, Biblioteca Viva, un proyecto diseñado por la Fundación La Fuente y Mall Plaza, recibió la visita de un millón 18 mil 804 personas durante el año pasado en sus nueve sedes en el país.

La institución cuenta con programas de incentivo a la lectura, como “Arrullo”, dirigido a menores de hasta seis años, y “Lectura para todos”, enfocado a infantes con discapacidad.

Otra iniciativa es la Biblioteca Libre, que distribuye gratis libros en plazas, museos, universidades, cabinas telefónicas y taxis de la capital.

Una de las iniciativas de la Biblioteca Libre es la denominada «Casita de libros», instalada en distintos malls dentro y fuera de la capital.

Entre sus acciones, realizan trueques de ejemplares en malls mediante la llamada “Casita de libros”, presentada en una veintena de centros comerciales desde 2016 y que “en cada oportunidad ha promediado entre 900 y mil intercambios”, dijo Carlos Mancilla, cofundador.

Como muestra del auge de este tipo de campañas, la Biblioteca Libre salió por primera vez de Santiago a partir del 9 de abril para instalarse en el Mall Plaza del Sol de Quilpué.