El interés por las biografías faránduleras crece en el país

El libro de Kenita Larraín está dentro de los más vendidos en las librerías nacionales a tres semanas de ser lanzado. Antes, Felipe Camiroaga fue peak de ventas.

 

En varias escenas: María Eugenia Larraín dejando plantado en el altar a Iván Zamorano. La misma modelo, años después, llegando en silla de ruedas, con anteojos negros y con el pantalón arremangado, mostrando sus heridas, al aeropuerto de Santiago desde Costa Rica tras pelear con Marcelo Ríos. Tras la muerte de Felipe Camiroaga, “Kenita” relatando su romance escondido. O, también, comentando su encuentro con Luis Miguel.

“Rubia de los ojos celestes”, la biografía no autorizada escrita por Sergio Marabolí, se torna un compendio farandulero de esos romances y tantos otros más de la figura mediática, que traspasó la televisión para situarse entre los libros más vendidos en el país. En datos: en la Feria Chilena del Libro, por Internet, el texto está sin stock y tiene el tercer lugar de los más vendidos. En la Librería Antártica, en tanto, ocupa el séptimo.

“Se ha vendido dos tercios de la tirada inicial del libro de Kenita Larraín, que serían unos 2 mil ejemplares. Le ha ido súper bien en Filsa y en todo Chile”, señaló Omar Cuevas, encargado de Distribución y Librerías de Vía X Ediciones, editorial tras la biografía.

Un “fenómeno” de ventas que tiene divididas a las personas. Mientras algunos destacan la lectura; otros no conciben que la farándula llegue a las estanterías.

Farándula

“Felipe Camiroaga, la verdadera historia” hace cinco años logró posicionarse durante 11 semanas como número uno de ventas. A la fecha, lleva vendidas unas 20 mil copias. Antes, “Todas las ramas tocan el cielo”, de Carla Ochoa y “Yo soy Anita, la geisha chilena” también generaron curiosidad entre los lectores.

Según Karen Monsalve, jefa de Comunicaciones y Marketing de Editorial Planeta, encargada de la edición de los biografías de Cecilia Bolocco y Don Francisco de Laura Landaeta, “como editorial somos bastante versátiles a la hora de publicar, creemos que cada libro tiene su público y está bueno poder darle diferentes opciones de lectura a la gente”.

Si bien en redes sociales existe cierto menosprecio a que el libro de Kenita Larraín esté entre los más vendidos, otros apoyan su lectura. El Premio Nacional de Ciencias Exactas, José María Maza aseguró hace algunos días que “no lo leería nunca, pero si alguien se interesa puede que se le generen conexiones neuronales que después lo llevará a buscar otros libros”.

En ese sentido, Cecilia Gutiérrez, periodista detrás de “Felipe Camiroaga, la verdadera historia”, manifiesta que “todo lo que sea lectura es positivo”. Eso sí, plantea que este tipo de texto suma interés debido al personaje. “Me parece bien que se abra este género de biografías más pop. Estábamos siempre acostumbrados a biografías de políticos, de músicos. En otros países, la gente ni la entierran y ya está saliendo la biografía y es súper normal”, señala.

Agrega que “nosotros cuando recién sacamos el libro de Camiroaga fuimos súper criticados, porque nos estábamos metiendo en la vida privada de alguien que había muerto de manera trágica. Este género es súper válido y lo demuestra también el hecho de que la gente está interesada en leerlo”.

El autor de “Rubia de los ojos celestes”, el director de Diario La Cuarta, Sergio Marabolí, asegura que esto puede ser un punto de inflexión para la lectura. “Creo que la gente que compró el libro no va a la librería habitualmente y que, de ahora en adelante, podrían hacerlo porque le quedó este gustito por seguir leyendo”, indica.

Es por ello que señala que la gente debe ver el lado positivo de la biografía y considerar que textos como éste pueden generar un hábito de lectura en aquellas personas que no lo tienen. Además, “a la gente le encanta la farándula, por eso se mantienen programas como ‘Primer Plano’ e ‘Intrusos’. El que dice que la farándula no importa está mintiendo”, añade.

Es esa crítica/vergüenza de leer el libro que llama la atención de Gutiérrez, quien señala que es parte de la forma de ser del chileno. “Nadie asume que le gusta la farándula, pero si van a una comida y todos comentan las notitas de farándula. Nadie lo reconoce, pero a todos les gusta”.

Voyeurismo

“El libro tiene que ver con lo que significa ella (Kenita Larraín) para la gente: un personaje transversal, que ha estado con protagonistas que no son cualquier persona como Marcelo Ríos, Iván Zamorano, Felipe Camiroaga, Luis Miguel. El transfondo del éxito tiene que ver con lo que significa para la gente saber lo que hubo detrás de historias que nunca se pudieron develar”, asegura Marabolí.

Ese gancho de saber detalles más íntimos de los personajes del espectáculo es lo que llama la atención de las personas. Para Mauro Basaure, sociólogo y académico de la UNAB, por tanto, lo que genera la farándula es un fenómeno interesante.

“Opera el voyeurismo, el saber cosas personales de las personas conocidas”, comenta.

En ese sentido, surge la curiosidad de las personas, pues, comenta que, en general, a las personas les importa mucho la vida privada de los otros.

“Si la persona es famosa, lo sentimos relevante, además, porque no es cualquier persona. Esto nos permite conversar con los otros, comentar y contar detalles de una persona que todos conocen y que tienen algo de interés, ya sea por morbo u otra cosa. Es una información de poca monta, pero conocimiento pública. Y no es lo mismo saber la vida privada del vecino”, dice.