Corfo crea el “Plan Huella”, una incubadora para negocios con triple impacto social

El ex vicepresidente de la Corporación de Fomento, Eduardo Bitrán, desmintió que fuera una iniciativa inédita, pero aplaudió que el organismo público lo gestione sin intermediarios para los emprendedores.

“Muchas empresas entendieron que la rentabilidad no es el único fin. Ahora también piensan cómo hacer mejor el entorno y la sociedad en que viven. Ese es el futuro y a lo que apuntamos”. Así, el vicepresidente de la Corporación de Fomento (Corfo), Sebastian Sichel, terminó la presentación del “Plan Huella”, una nueva incubadora de negocios que será gestionada por el organismo público y buscará impulsar a emprendimientos con incidencias económicas, sociales y ambientales.

Este plan fue presentado ayer, pero sus postulaciones abrirán el próximo 29 de noviembre. “Es una iniciativa inédita en el continente con la que encontraremos estos proyectos, apoyarlos y usar todos los instrumentos de Corfo para darles 50 millones de pesos en el corto plazo, acelerarlos y que sean exitosos”, dijo.

Sichel explicó que este plan busca impulsar los proyectos con “triple impacto: que sean un modelo de negocios sustentable, que generen impactos positivos en el medio ambiente y produzcan realidades positivas en sus entornos cercanos”.

Pero más allá del apoyo que ofreció la Corfo, el Gobierno quiere emprendimientos rentables. El ministro de Economía, José Ramón Valente, destacó que “no queremos que esos emprendimientos se queden con los programas, como si fuera un respirador artificial. Queremos que partan con los fondos del Estado, se desarrollen y luego contribuyan al bienestar del país. Esperamos que esto quede muy claro”.


67%

de los empleos chilenos son generados por pequeñas y medianas empresas nacionales. Esto posiciona a las Pymes como el principal motor económico del país, según la Corfo.


Única novedad

El ex vicepresidente de la Corfo, Eduardo Bitrán, aseguró que el plan carece de originalidad y precisó que en años anteriores, el organismo promovió iniciativas que beneficiaban a emprendimientos sociales.

“En 2014 hicimos el Porgrama de Innovación Social con el Banco Interamericano de Desarrollo sobre innovación regional, que partió en Aysén. Además, ya están los Programas de Emprendimiento con Propósito, que apoyaban a emprendimientos sociales o ambientales”, señaló Bitrán.

Según el ex vicepresidente de Corfo, la única novedad del “Plan Huella” es la centralización de esta aceleradora de negocios. “Eso es lo más destacable, que lo va a hacer directamente la Corfo y no con intermediaron, como se hace siempre”. Sin embargo, Bitrán cuestionó la disponibilidad de ejecutivos en innovación social para implementar eficientemente el proyecto. “La gerencia no tiene tantos especialistas para que se dediquen a eso. Siempre ha habido restricciones, ya veremos cómo lo hacen sin personal de otras instituciones”, dijo.

¿Y el recorte presupuestario?

El Gobierno redujo en un 25% los fondos dirigidos a innovación para el 2019. Sin embargo, el subdirector de Innovación e Investigación de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica, Francisco Pizarro, aseguró que la implementación del “Plan Huella” es factible por su baja necesidad de recursos.

“Viene con un recorte importante, y aún hay que esperar cuáles serán los planes golpeados, pero si te puedo decir que los programas de StartUp Chile son muy livianos, no involucran tantos recursos”, dijo Pizarro.

La aceleradora “Huella” partirá su plan con 10 emprendimientos. Cada uno recibirá $25 millones en su etapa inicial y $25 más post ejecución. “Son 500 millones de pesos. Eso equivale a tres contratos tecnológicos, que es menos de medio año de un programa estratégico de Corfo. Si se mira en el contexto de las iniciativas que maneja el organismo, es un programa bastante menor”, señaló el subdirector de Innovación e Investigación de la UC.

Pizarro consideró positiva la iniciativa y alineada con la forma de generar triple impacto en el mundo. “Chile es considerado el primer país de Latinoamérica en innovación y el sexto del mundo, según el ranking de Thomson Reuters. Tenemos que seguir avanzando”, dijo.

El ex vicepresidente de la Corfo, Eduardo Bitrán, también consideró que el recorte presupuestario no debería perjudicar ni a la innovación social, ni a los proyectos de Corfo. “Habrá que ver, pero el emprendimiento con propósito es un tema que se ha desarrollado con mucha fuerza en los últimos cinco años. No conviene reducir esta área en específico”.

El Banco de Desarrollo de América Latina destaca a Chile como líder en desarrollo de Empresas B en la región

Por: Macarena Meriño 

Por cuarto año consecutivo, Chile ocupa el primer puesto en Latinoamérica como el país que tiene más Empresas B certificadas según el informe del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). Chile lidera la lista con 120 compañías, lo que significa que 26 empresas consiguieron la denominación este año, en segundo lugar está Brasil con 109, y en tercer puesto, Argentina con 50 iniciativas.

Las Empresas B tienen como propósito el bienestar social y de la naturaleza, sin dejar de lado la obtención de utilidades. Son proyectos que combinan los intereses sociales en sus modelos de negocios, que además incorporan en sus procesos los mecanismos necesarios para obtener, de forma simultanea, las utilidades y la generación del valor social.

La economista financiera, Amaia Arredondo, destaca la importancia de que el mercado chileno continúe liderando en la región la tendencia mundial de las Empresas B. Arredondo señala que “el desarrollo se logra al abordar problemas sociales y medioambientales que afectan a las comunidades. La sustentabilidad, es muy importante para la economía. Generar esto nos suma a una tendencia mundial”.

Según el informe de la CAF el mayor número de empresas que se certifican en Chile son emprendimientos y Pymes que logran un desarrollo innovador. Se destaca como muchos consiguen ser rentables en una economía que no se caracteriza por ser sustentable.

El subdirector de innovación e investigación de la escuela de ingeniería, Francisco Pizarro, destaca la Empresa B Al Gramo, como el caso símbolo en Chile de iniciativas que comienzan como Pyme, pero que su funcionamiento como empresa B permitieron que creciera. “Para estas empresas es muy importante relevar el bien común con el lucro. Este tipo de iniciativas rompe las preconcepciones”, agrega Pizarro.

El también llamado «Movimiento B» nació en Estados Unidos con la empresa de helados Ben & Jerry’s a fines de los años 70. De ahí en adelante, la práctica se fue extendiendo en el país, hasta que el año 2006 se fundó B Lab, una organización sin fines de lucro que certifica mundialmente a las Empresas B. Hasta la fecha más de 2.600 compañías están certificadas en 60 países. En Chile la distinción se entrega a través de una filial, Sistema B, que promueve emprendimientos que logran una combinación de bienestar en el lugar de trabajo, filantropía y transparencia.

El informe de la CAF concluye que la economía latinoamericana debe continuar con el desarrollo social y cuidado el medioambiente. Señala la importancia de una comunidad de empresarial consciente y la necesidad de avanzar en políticas publicas. Además advierte la necesidad de la construcción de marcos legales que las reconozcan y regulen las compañías que buscan el éxito empresarial alternativo.