Con baja asistencia aterrizó en Chile el Hay Festival Forum

Partió en 1988 como un pequeño encuentro sobre libros y música entre una decena de personas de Hay–on–Wye, en Gales. Treinta años después, el Hay Festival –bautizado por Bill Clinton como “el Woodstock de las ideas”– tiene versiones en Dinamarca, España, México, Colombia, Perú y, a partir de ahora, en Chile.

Pese a su prestigio, el arribo al país del Hay Festival contó con menos concurrencia de la esperada. Juan Pablo Sáez, fundador y administrador del teatro San Ginés, lo atribuyó a la falta de difusión de los organizadores. “Esto debería estar lleno, pero (la producción) no nos permitió meternos”, señaló.

En los medios han salido entrevistas a cada uno de los expositores, pero lo que no hicimos mucho fue pagar publicidad”. Camina Correa, equipo de organización Hay Festival en Chile.

Camila Correa, integrante del equipo comunicacional de Sura, la firma que patrocinó el evento, admitió la falta de un plan de medios, aunque definió la versión 2018 como “un piloto”.

Afuera, la ciudad hervía bajo la ola de calor pronosticada para la Región Metropolitana. Sin embargo, el aire acondicionado del teatro San Ginés, en Providencia, mantenía un ambiente confortable para quienes esperaban el inicio del Hay Festival Forum, el encuentro “cultural y de ideas que celebra las artes y la ciencia”, como reza su slogan.

Pasadas las 15 horas, comenzaron de forma simultánea las dos primeras actividades de la tarde: la proyección del documental “El testigo: Caín y Abel”, donde la británica Kate Horne aborda la guerrilla en Colombia durante los años noventa, y una entrevista de Mónica González, a cargo del Centro de Investigación Periodística (Ciper), a Ignacio Escolar, fundador de ElDiario.es.

No se pudo obtener una mayor asistencia, pero no dependía de nosotros como teatro. Cuando nosotros convocamos, lo logramos”. Juan Pablo Sáez, administrador del Teatro San Ginés.

Más tarde, tuvieron lugar dos conferencias sobre astronomía. En la primera, dictada por el investigador de la Universidad de Barcelona Roberto Emparán, se acercaron al público conceptos como la teoría de cuerdas (que define las partículas materiales como “estados vibracionales”) y la relatividad. La segunda, ofrecida por el discípulo de Stephen Hawking, Christophe Galfard, buscó explicar en un lenguaje sencillo fenómenos como el Big Bang y los agujeros negros.

Al cierre, se llevó a cabo el conversatorio “Literatura, #MeToo y escritura”, donde la escritora danesa Janne Teller, activa representante feminista, junto a la periodista Angélica Bulnes, se refirió al desafío de la equidad de género en la sociedad actual.

Entre directores

La conversación entre Mónica González e Ignacio Escolar, presentada como uno de los platos fuertes del Festival, consistió en una aproximación a las principales dificultades que enfrentaría el periodismo hoy: la falta de financiamiento y las amenazas a la libertad de prensa por parte del poder político y empresarial.

Escolar, quien en septiembre pasado obtuvo en Colombia el premio a la excelencia periodística otorgado por la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, destacó también la necesidad de un ejercicio profesional al margen de las convicciones personales. “Está muy bien tener ideas y valores, pero el único activismo debe ser la búsqueda de la verdad”, manifestó.

“Este tipo de actividades son una forma de que el público nos obligue a mirarnos al espejo. El periodismo no muestra sus falencias, sus corrupciones y sus silenciamientos, sobre todo en Chile”, declaró a “El Vector” Mónica González. “Tenemos que romper ese muro de silencio”, agregó.