Chile tiene sistema de sismógrafos único en Latinoamérica y el mundo

 

En el mundo solo hay dos: uno en Grecia y, desde esta semana, en Chile. Se trata de un sistema único de sismógrafos que científicos de la Universidad de Concepción dispusieron en un foso ubicado en la capital penquista, el cual permite desarrollar nuevas tecnologías en el ámbito sismológico y en construcciones.

El conjunto consta de tres sismógrafos instalados entre 40 y 80 metros bajo tierra. Según detalló el investigador y líder del proyecto, Gonzalo Montalva, este es un arreglo vertical, con un sensor en roca; otro en suelo, pero profundo; mientras que un tercero de manera superficial. Además, otro aparato dispuesto en el exterior, rodeando la estructura.

“Esto es lo que hace realmente única y particular esta instalación. Al tener la combinación de sismógrafos en superficie y en profundidad; y al estar los de superficie muy cerca (en un radio de pocos kilómetros), hacen que las capacidades para poder estudiar la respuesta del suelo durante terremotos sean mucho mejor. Podemos sacarles más provecho a los instrumentos, a diferencia de que si los tuviéramos solamente en superficie o uno solo enterrado”, dijo.

El sistema ha funcionado de manera normal durante su semana inicial, recabando los primeros datos que pueden ser transmitidos en tiempo real y que sirven para mejorar las alertas tempranas. Asimismo, “son datos mejores a los que tenemos ahora. Más detallados en varios aspectos, como geológicos, geotécnicos, de respuesta de sitios para estimar demandas sísmicas, estudios sísmicos para estructuras particulares o para modificar normas de diseños”, añadió Montalva, quien aseguró que buscan instalarlos en otras zonas como Arauco o Valdivia, que tienen alta actividad sísmica y suelos particulares.

Aporte al área

Un total de 8.094 temblores al año se registran en Chile, según un informe del Centro Sismológico Nacional de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile de enero de 2018. Sólo 352 son perceptibles; mientras que los otros 7.742, no.

Es por ello que contar con tecnología de esta naturaleza, única en Latinoamérica, para el director de Centro Sismológico Nacional, Sergio Barrientos, es un gran aporte. “La ventaja es conocer directamente qué sucede con los edificios que están puestos en la superficie, cómo las ondas sísmicas se amplifican a medida que van pasando por los diferentes suelos y cómo afectan a las construcciones”, dijo.

Frente a las características del sistema, Barrientos sostuvo que es totalmente aplicable a otras regiones, en particular porque “esos datos estarán disponibles para todo público. Y si los podemos conectar en tiempo real a nuestro sistema es fantástico. Cualquier información adicional nos aporta”, indicó.

Por otro lado, el director del Centro Sismológico Nacional explicó que este sistema de sismógrafos sea único en su tipo en Chile y Latinoamérica radica no solo por su disposición, sino que también por lo costoso que resulta implementar áreas con estos aparatos. “Lo que nosotros tenemos, a nivel nacional, son instrumentos de superficie, enterrados a 3 ó 4 metros. El que hay en Santiago, en la falla de San Ramón, está a 100 metros de profundidad, pero es el único, porque tener un conjunto es carísimo. De ahí que este sistema es importante”, destacó.