Banco Central advierte los riesgos de la política mundial para la economía local

El futuro de la economía nacional para el próximo año fue el tema de fondo en el congreso “Perspectivas Económicas 2019”. En la reunión, el presidente del Banco Central, Mario Marcel, se refirió a los riesgos y desafíos de las economías emergentes. El último Informe de Estabilidad Financiera del Banco Central señaló que Chile contaba con la solidez financiera suficiente para enfrentar escenarios de tensión. Sin embargo, Marcel advirtió que eso no significa que el país esté libre de amenazas que arriesguen la estabilidad.

El panorama político internacional ha tomado giros inesperados que han añadido incertidumbre al panorama económico, lo que según Marcel, supone uno de los principales riesgos para la economía chilena. Nuevos gobiernos en países de Latinoamérica, las relaciones económicas del presidente estadounidense Donald Trump y hechos puntuales, como el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, que abrió una disputa entre los gobiernos turco y saudí, son algunos ejemplos de los eventos que podrían generar riesgos en materia de economía internacional.

El presidente del Banco Central mencionó estos y otros casos más, como los principales riesgos externos para Chile y como posibles focos de tensión que podrían afectar en el desarrollo.

Según Enrique París, economista de la Universidad Católica, la guerra comercial entre China y Estados Unidos es uno de los factores externos que más podría afectar a Chile, donde se estima un aumento en las tarifas de productos chinos del 10 al 20% .

“Somos una economía muy abierta y expuesta al comercio internacional, lo que conlleva que, si el próximo año la guerra económica se vuelve más agresiva, el ritmo del crecimiento económico nacional sí o sí se verá castigado”, dice Paris.

Otra repercusión que podría venir desde Estados Unidos es el aumento de la tasa de política monetaria de la Reserva Federal, lo que significaría “que todos los capitales se dirijan a ese país y el encarecimiento del costo de endeudamiento de Chile”, explica el economista de Clapes UC, Agustín García.

Respecto a los cambios políticos en América Latina, Mario Marcel señaló que el cambió de dirección política en el gobierno de México y el programa de austeridad de Mauricio Macri en Argentina tendría repercusiones en la inversión: “Todos estos factores políticos afectarán el apetito de riesgo de los inversionistas en el mercado internacional”. Agustín García explica que la falta de inversión podría repercutir en una desaceleración económica que a la larga afectaría en el crecimiento del PIB nacional y en la tasa de empleo.

El triunfo de Jair Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil también puede tener consecuencias. “A pesar de que la economía chilena percibió positivamente la elección de Bolsonaro, en el largo plazo no sabemos cómo funcionará la combinación de promesas que hizo el gobierno respecto a la rebaja de impuestos con aumento del gasto. Esto genera incertidumbre”, dice Enrique París.

Europa también supone peligros para Chile. El Brexit y la disputa entre la Unión Europea e Italia por el presupuesto de su gobierno ayudan a aumentar la inestabilidad económica del panorama mundial.

Vulnerabilidad

“Las economías emergentes, incluida la chilena, están más expuestas que antes de la crisis del 2008 para enfrentar un sudden stop”, señaló Mario Marcel. Según él, la deuda externa de países con economías emergentes creció más que la acumulación de reservas, lo que supondría una mayor vulnerabilidad para el próximo año.

Sin embargo, Enrique París tiene una visión más positiva: “La economía chilena es más sólida que otras economías emergentes. Por ejemplo, una desestabilización externa afectará más a Argentina o Perú que a nosotros”. Para enfrentar este escenario la política macroeconómica es fundamental, según explica García. “Una autoridad monetaria con una buena política cambiaria ayuda a absorber los shocks externos”, agrega.

El presidente del ente rector también se refirió a los desafíos para el próximo año. Fue enfático en la necesidad de fortalecer la institucionalidad económica y la credibilidad de su política, especialmente en el ámbito fiscal. “Es un componente clave del marco de política macro, especialmente cuando es implementado por un Banco Central creíble. La credibilidad, sin embargo, no surge de la noche a la mañana”, dijo. Agregó que es posible elevar la capacidad de crecimiento en el largo plazo, facilitando la reasignación de factores a firmas más eficientes y eliminando barreras al crecimiento de firmas más productivas, sin comprometer estándares ambientales.