Altas temperaturas favorecen la aparición de vectores en los hogares capitalinos

Expertos aseguran que la mayoría de los insectos no son nocivos para la salud, salvo la vinchuca y los mosquitos que contagian dengue y malaria, presentes en el norte y la Isla de Pascua.

Javiera Soto vive en el onceavo piso de un edificio del centro de Santiago y hace algunos días debió botar todo lo que contenía su despensa. “Me iba a preparar un arroz, que tenía en la bolsa aún y cuando lo miré, vi que estaba lleno de unos bichitos negros. Miré otras bolsas de comida y estaba todas iguales, infectadas. Tuve que deshacerme de todo y limpiar con cloro. Además, a pesar de que estoy en altura, estoy llena de moscas como nunca”, señala.

Las llamadas “plagas estacionales” surgen debido a las condiciones climáticas y también biológicas que se dan en este tipo de vectores. Según explica el entomólogo Alfredo Ugarte, “la primavera es señal de vida”. Bajo esa dinámica, con días más largos, existe más luz, lo cual es una señal para algunos animales e insectos determinen que viene el período reproductivo.

“Por ejemplo, al aumentar la temperatura, aparecen las polillas que han estado pasando el invierno en nuestra despensa como pupa o larva, ahora como adultos y comienzan a revolotear en la casa. Además, se sienten atraídas por la luz ultravioleta de las viviendas”, comenta Ugarte, quien desmitifica que existan más “bichos” en el campo que en la ciudad y que no pican los zancudos, sino que las “zancudas”, pues “necesitan sangre para terminar la fecundidad de sus huevos”.

Clima propicio

“Los insectos ponzoñosos en nuestro país son pocos. Pero los que hay en gran cantidad sí son molestos para la población”, indica José Segura, jefe de la Unidad de Zoonosis de la Seremi de Salud de la Región Metropolitana.

El experto detalla que es normal sufrir el arribo de diversas especies de vectores en el hogar, sobre todo por el alza de la temperatura. “Sobre los 18 grados es lo óptimo para que se desarrollen y se reproduzcan”, agrega.

El entomólogo Alfredo Ugarte aporta que en Chile solo las vinchucas generan peligro al transmitir el Mal de Chagas. “Es un chinche que está desde Arica a Puerto Montt. De momento está controlado, salvo en zonas como Illapel y Salamanca, donde todavía está inserto.

Segura, en tanto, señala que en algunos sectores de la Región Metropolitana existe la presencia de vinchucas desde octubre. “En el caso específicos de éstos, se dan en algunos nichos ecológicos que tenemos identificados, pero estos puedes desplazarse a las casas cercanas. Por lo cual tenemos un Programa de Control Vectorial de la enfermedad de Chagas”, añade.

Además de la vinchuca, en otros lugares, como Arica e Isla de Pascua, está la presencia de mosquitos que contagian el dengue y la malaria, los cuales están controlados y mantienen en alerta a los organismos de salud. También lo es la araña de rincón, que aparece con las altas temperaturas y en sectores donde no se ha hecho una limpieza adecuada.

“Chile afortunadamente no tiene los problemas que están pasando al otro lado de la Cordillera de los Andes, como en Mendoza donde existe todos estos insectos peligrosos. Hay que hacer un llamado a la gente para que le haga caso al SAG y no traiga productos naturales ni animales, porque puede provocar daños al país y traer problemas a la salud a los chilenos”, comenta Ugarte.

Cómo evitarlas

Encontrarse con larvas en los alimentos es un escenario común durante este período. Sin embargo, Alfredo Ugarte asegura estas perforan las bolsas del arroz o la avena, por ejemplo, pero no son tóxicas. “Solo que no es agradable”. Por lo que, aparte de botar los alimentos contaminados, es bueno aspirar una vez al mes la despensa y guardar el arroz, la avena, las nueces, los fideos y el chocolate en cajas de plástico duras o vidrio. “Hay un sitio web cuidomidespensa.cl donde se le enseña a la gente a evitar los problemas de polillas y gusanos en la despensa”, agrega.

Fredy Fernández, representante de PestHunter, explica que esta es una de las fechas más altas en cuanto a fumigación. Moscas, polillas, gorgojos, pulgas, garrapatas y cucarachas aparecen de manera recurrente en los hogares.

Frente a ese escenario, el experto sostiene que la eliminación de estos vectores mediante elementos químicos es el último recurso.

“Primero hay que tener medidas culturales, como mantener limpio, no tener basura, porque finalmente lo que buscan las plagas. Estas se establecen bajo tres condiciones: alimento, refugio y agua. Si no se proporciona ninguna de esa, la plaga no aparece”, señala.

Si hay presencia de insectos, se hace un diagnóstico para evaluar de qué especie se trata. Cuando se identifica, se arma un plan de control sin la necesidad de recurrir a la fumigación.

El entomólogo Alfredo Ugarte comparte esto último. “En general, siempre recomiendo no desinfectar las casas. Cuando se hace, normalmente se realiza con la empresa más barata, que son muy irresponsables y aplican una bomba química. Termina siendo peor el remedio que la enfermedad”.