Síntomas depresivos aumentaron durante la pandemia

por Anna Nador

Las mujeres tienen mayor sintomatología ansiosa y depresiva. 6,7% de los encuestados tuvieron ideación suicida de acuerdo con el estudio del Núcleo DESOC e Imhay.

“La tonalidad afectiva de los chilenos, según su propia declaración, está dominada fundamentalmente por la tristeza”, explicó Álvaro Jiménez, investigador del Núcleo Milenio en Desarrollo Social (DESOC) y del Núcleo Milenio para desarrollar la salud mental de Adolescentes y Jóvenes (Imhay).

Esta fue la respuesta más común de los encuestados sobre las emociones que han tenido durante los meses de cuarentena y pandemia.

Lo anterior forma parte de los resultados del cuarto termómetro social, gestionado por el Núcleo Imhay y DESOC, que busca evaluar cómo la pandemia y distintas variables sociodemográficas, como la economía personal, la edad y el género tienen un impacto en la salud mental de los chilenos.

La encuesta fue realizada por vía telefónica a mayores de 18 años en 16 regiones del país. Una de las características específicas del estudio es que es un estudio longitudinal ya que las mismas 823 personas fueron cuestionadas para la tercera (mayo-junio) y cuarta (septiembre-octubre) versión.

Resultados generales

El investigador pidió que los presentes en el seminario consideraran que, aun cuando los chilenos se declaran altamente satisfechos con sus vidas, también presentan una alta prevalencia en problemas de salud mental.

Según la encuesta, un 29% de los participantes presentó sintomatología depresiva moderada a severa lo que conlleva una alta probabilidad de que estas personas sufran de depresión. Esto representa una alza en el porcentaje de personas con sintomatología depresiva en comparación con los resultados del Estudio Longitudinal Social de Chile que arrojó un 21% (2016). Después del estallido social la prevalencia de esta sintomatología era del 25%.

En cuanto a ideación suicida y autolítica, un 6,7% de las personas encuestadas han pensado que sería mejor estar muerto o han querido lastimarse. Según Jiménez este resultado es comparativamente alto. El caso más sorprendente, de acuerdo con el investigador, en cuanto a las cifras de ideación suicida, es el de los adultos jóvenes: 10% de ellos declararon tener pensamientos suicidas o auto líticos.

La mujer y la salud mental

En concordancia con resultados internacionales “la prevalencia de síntomas depresivos y ansiosos en mujeres tiende a ser el doble que en hombres”, confirmó Jiménez. Un 20% del total de los participantes respondieron que tenían síntomas ansiosos moderados a severos. Entre las mujeres la cifra subía a 25% y en hombres disminuía a 13.8%. El mismo comportamiento se reflejó con la prevalencia de síntomas depresivos. El 38% de las mujeres dijo presentar sintomatología moderada a severa y solo el 18,6% de los hombres presentaron síntomas depresivos moderados a severos.

En relación a la pandemia los investigadores decidieron indagar sobre los síntomas depresivos presentes en hogares con menores de diez años. Los resultados concluyeron que el 44,5% de las mujeres con niños menores de diez años en el hogar tenían síntomas depresivos moderados a severos.

En el caso de los hombres los resultados se invertían y quienes vivían con hijos menores tenían menos prevalencia de síntomas que aquellos hombres sin hijos. Lo anterior recalca la necesidad, de acuerdo con el experto, de que haya políticas públicas con enfoque de género.

Pandemia, economía y salud mental

Tal vez el dinero no hace la felicidad, pero nuestros resultados muestran que sí determina cuán satisfechos nos sentimos respecto a nuestra vida”, dijo Jiménez. El investigador informó con respecto al impacto del nivel de ingreso de un hogar en relación al nivel de satisfacción que “si un 68% de quienes pertenecen a hogares con menos de $540 mil se declaran satisfechos con sus vidas, esta cifra alcanza un 79% las personas que viven en hogares con ingresos mayor a 940 mil pesos”.

A la vez no es solamente en sentido de satisfacción que se distribuye desigualmente sino que también lo síntomas depresivos. Según el investigador “los síntomas depresivos se distribuyen desigualmente en función del ingreso y a medida que aumenta el ingreso disminuye la carga asociada a los síntomas respecto a condiciones específicas de pandemia”. Los resultados muestran que el 35,3% de las personas tienen síntomas depresivos en un hogar con un ingreso menor a 540 mil pesos esta cifra baja hasta 16,4% dentro del rango de más de 940 mil.