“Resistencia Mapuche Lavkenche”: Los orígenes del movimiento que se adjudicó primer atentado con auto bomba en Bío Bío

por Álvaro Molina

La organización se remonta a la década de 1990 y genera preocupación la cantidad y tipo de armamento que utilizan.

Resistencia Mapuche Lavkenche posando con armamento

Miembros de «Resistencia Mapuche Lavkenche» posan con armamento exigiendo la salida de la forestal Mininco y la libertad a los «presos políticos mapuche». Foto: El Mercurio

El lunes 13 de abril ocurrió uno de los atentados más graves del último tiempo en la provincia de Arauco. De acuerdo con la versión que maneja la fiscalía, un grupo de desconocidos hizo detonar una carga de explosivos instalados en una camioneta en el puente Lleu Lleu, Tirúa, con el objetivo de atacar un vehículo de Carabineros. Al día siguiente, la organización que se autodenomina como “Resistencia Mapuche Lavkenche” lanzó un comunicado en el que se adjudicaron la acción armada y afirmaron que con este acto “damos un paso firme hacia la unidad de la resistencia mapuche en la zona Lavkenche y reafirmamos nuestro compromiso irrestricto de expulsar de nuestro territorio a las empresas forestales y cualquier otra expresión capitalista que atenten contra la vida mapuche y de los pueblos”.

Los orígenes de esta organización se pueden rastrear hasta la década de 1990. Según José Villagra, de la Federación Gremial Dueños de Camiones del Sur, el primer atentado que se le vincula al movimiento ocurrió en 1997, con un ataque incendiario a camiones en la zona entre Lumaco y Capitán Pastene, en la IX Región de la Araucanía. Luego de diversas fracturas y diferencias políticas al interior de la CAM en 2010 – de donde nació otra agrupación conocida como Weichán Auka Mapu (Lucha del territorio rebelde) – muchos de los movimientos que estaban por la reivindicación armada del territorio comenzaron a constituirse como ORT (Organizaciones de Resistencia Territorial). Esto quiere decir que funcionan como células independientes de la CAM y de cualquier otra organización y que con el tiempo consiguieron agarrar poder e influencia en zonas pequeñas a lo largo de la costa entre Cañete y Tirúa. De hecho, Lavkenche podría traducirse como “personas del mar” o “costeños”, habitantes del Lafken Mapu (la costa entre la Región del Bío Bío y la provincia de Valdivia).

Sin embargo, el atentado ocurrido el lunes 13, es el primero de este tipo en la Región del Bío Bío. Además del uso de un vehículo cargado con explosivos detonados en el mismo lugar, ha causado preocupación una fotografía en la que se muestra la cantidad y tipo de armamento que utilizan los miembros de este grupo. Según un exfuncionario de la Intendencia del Bío Bío (que ha preferido mantener su identidad anónima): “Es preocupante además el uso de armamento porque se nota que saben cómo tomar las armas, manejar bien el seguro, moverse con el dedo en el gatillo, algunos incluso con chaleco antibalas. Todo esto refleja es que tienen instrucción”. Uno de los objetivos manifestados por la organización es la expulsión de empresas forestales; en el comunicado que se publicó luego del atentado, “Resistencia Mapuche Lavkenche” resalta además: “[…] en la zona de Lleu Lleu, donde algunos dirigentes yanaconas han llevado a sus comunidades a trabajar mancomunadamente con la empresa forestal Mininco”. Según la delegada de comunicaciones de la organización Paz y Diálogo Bío Bío: “Este grupo está por una lucha no solo contra las empresas forestales, sino que también contra pequeños y medianos agricultores y personas asociadas al turismo y las artesanías, porque los ven como ‘yanaconas’ o ‘traidores’ a las demandas mapuche”.

Ante esta situación, la fuente anónima que accedió a hablar con El Fénix asegura: “El Gobierno regional del Bío Bío se encuentra desbordado, sin capacidad para dimensionar y controlar la situación”. Sin embargo, desde Paz y Diálogo Bío Bío destacan que hay un elemento nuevo que se ha empezado a vislumbrar en este escenario: “Las comunidades no violentas han empezado a levantar la voz, sobre todo las víctimas y los familiares de las víctimas”. Ejemplo de esto es la manifestación pacífica que convocóc al menos 12 comunidades ribereñas y cercanas al Lago Lleu Lleu este viernes 17, en la que difundieron un comunicado “rechazando categóricamente los hechos de extrema violencia perpetrados por un pequeño grupo aislado, cuyos intereses no son de nuestro territorio (Héctor Llaitul, Región de los Lagos) y tampoco pertenecen al pueblo mapuche (Patricia Troncoso “La Chepa”, Emilio Berkhoff y el exjesuita Luis García-Huidobro)”.