¿Qué pasará con la guerra comercial entre EE.UU. y China luego de las elecciones por la Casa Blanca?

En un año marcado por la pandemia del Covid-19 y la baja en el crecimiento local, la disputa entre ambos países continúa según los economistas y expertos en política internacional.

Pese a no tener resultados oficiales de quién será el próximo mandatario estadounidense, de acuerdo con los análisis de expertos, la llamada guerra económica que comenzó en 2018 se mantendrá por un buen tiempo, ya que los efectos de las políticas restrictivas aplicadas desde la Casa Blanca no son fáciles de revertir. Quien gane los comicios presidenciales podría endurecer su posición o buscar una opacidad en cuanto a materias económicas con China. Al tratarse de los principales aliados comerciales de Chile, las consecuencias serán visibles en el país. 

El actual presidente Donald Trump, quien busca la reelección, afirma en sus discursos que mantendrá una “política agresiva hacia China”, tal como se ha visto en los últimos meses tras el bloqueo de las marcas chinas Huawei y la red social Tik-Tok. Mientras tanto, su opositor, el demócrata Joe Biden, busca armonizar el legado de Trump no solo en materia económica, sino también en el ámbito de las relaciones internacionales. El panorama es simple: dos hombres poderosos en unas elecciones complejas.

Las propuestas de ambos candidatos en temáticas financieras y comerciales son muy distintas; por un lado, Trump desea seguir con su proteccionismo americano bloqueando a China y fortaleciendo la relación con sus aliados y, en el otro extremo, Biden busca mayor inversión fiscal y abrir el comercio al exterior. Entre las posibilidades se encuentra el gigante asiático, nación con la que el candidato demócrata parece tener una posición más moderada que su oponente republicano. 

Chile, al igual que el resto del mundo, no es ajeno a este conflicto. China es el primer socio comercial del país latinoamericano, por lo que todo lo que afecte la economía del gigante asiático traerá consecuencias en la economía nacional; así se vio con la crisis económica del 2008 y al inicio de la pandemia tras el cierre de fábricas chinas que trabajan con el cobre. Por otro lado, Estados Unidos es otro gran aliado en materia económica, pero con el que además se comparten otras relaciones, sobre todo asuntos políticos.

Uno de los ejemplos de la relación chilena con el país asiático se hizo público en julio de este año, cuando el Ministerio de Comercio de China y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile hicieron una declaración conjunta sobre la importancia de liberar el comercio y la inversión para combatir los estragos de la pandemia. 

Guerra comercial y pandemia

Desde el 2018 a la fecha, Estados Unidos y China se han atacado mutuamente en términos económica. En marzo de ese año, Donald Trump dio inicio a esta disputa cuando aplicó una serie de aranceles globales a las importaciones de acero y aluminio. Luego, impuso al país asiático nuevos aranceles por afrentas de propiedad intelectual. Además, entre Washington y Pekín se vivió un clima hostil que afectó a varios países pequeños, por su poca influencia, y causó que las cadenas de servicios globalizadas se hayan visto más inseguras y sus precios hayan subido

Si bien el 15 de enero de 2020 el presidente Donald Trump y el viceprimer ministro de China, Liu He, firmaron un acuerdo comercial preliminar que neutralizaba la tensa relación, ambos países se vieron afectados por el conflicto. En medio de estas elecciones, según algunos expertos la relación entre EE.UU. y China seguirá tensa, gane quien gane.

En cuanto al impacto de esta ‘guerra’ para Chile, Jorge Sahd, director del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica, opinó en radio ADN que «como bien sabemos Estados Unidos y China son los principales socios comerciales de nuestro país, por ende nos afecta directamente. Los fondos de inversión y el de los cotizantes tienen restricciones para invertir en el exterior, pero obviamente hay una exposición a distintas inversiones fuera de nuestras fronteras. Y cuando las bolsas vienen a la baja, evidentemente toda nuestra inversión también se ve afectada». 

Sumado a lo anterior, la pandemia ha dejado estragos en todo el mundo. Chile ya presentaba una economía alicaída antes del Coronavirus, ya que en 2019 el PIB solo alcanzó un 1,1%  en comparación al 3,9% de 2018. Aún es incierta la situación de este año y queda descubrir cómo pueden influir las elección de EE.UU. en el crecimiento económico. Sin embargo, según las estimaciones del Banco Central, se espera que la actividad económica caiga en un 5,5%. 

Nuevo presidente y posibles consecuencias

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Economista Alejandro Guin-Po Bon

El economista Alejandro Guin-Po Bon, de la empresa financiera LarraínVial, anticipa que los efectos económicos de estas elecciones son inciertos. “Por una parte, la victoria demócrata sostendría la debilidad del dólar junto con favorecer más el comercio internacional y eventualmente inclinarse hacia Latinoamérica. Por otro lado, una victoria de Trump no cambiaría radicalmente el escenario pero estaría más propensa hacia un dólar fuerte por el impulso de la economía nacional y eventualmente la conexión con ciertos aliados estratégicos en la región. En ambos casos es esperable que Latinoamérica no sea el eje central de ninguno de los dos candidatos, y tampoco existe certeza si es que alguno de los dos tendrá una postura más condescendiente con China en el ámbito internacional”.

Doctor en Economía, Cristián Echeverría Valenzuela

Uno de los posibles cambios en el conflicto entre EE.UU. y China podría darse si Joe Biden venciera en las urnas. Según el doctor en economía y director del Centro de Estudios en Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo, Cristián Echeverría Valenzuela, “si gana Biden, espero que haya un pequeño cambio en el tono de las relaciones con China; no necesariamente de colaboración, pero la confrontación que tiene que ver con una supremacía o el rol de China en el mundo, puede cambiar el tono del discurso. Me parece que Biden tendría una política un poco más pragmática y de a poco lograría colaboración en ciertas reglas dentro del comercio internacional y propiedad intelectual, entonces, ese enfoque sería más favorable para el crecimiento mundial”.

Cientista Político, Francisco Urbinez

Por su parte, el académico del Instituto de Ciencia Política de la UC, Francisco Urdinez, cree que “lo más importante para Chile en este momento es lo que sucede a nivel doméstico, es decir, la recuperación económica del sudeste asiático, ya que marca mucho el precio del cobre. No hay que perder de vista la pandemia, la posibilidad de segundo rebrote, y una salida institucional para resolver el asunto con la Constitución. Hay muchas cosas en el plato, por lo que si gana Trump o Biden, no cambiaría demasiado la realidad estructural de Chile en el corto plazo”.

Sin embargo, de acuerdo al análisis de Cristián Echeverría, si Donald Trump logra ser reelegido los empresarios lo tomarían como un beneficio. “A los mercados financieros, al sistema bancario y a Wall Street les gusta Trump, se llevan bien con él porque bajó los impuestos a las empresas. Entonces, aquí en Chile, si ganara Trump por ejemplo, podríamos tener un alza en las acciones norteamericanas, y, por su parte, si ganara Biden probablemente habría una mayor baja en las acciones de la que se ha visto estos días”. Por su parte, el economista Alejandro Guin-Po Bon opina respecto a dicho escenario que «si bien ha habido un temor del mercado ante el alza de impuestos potente de ciertos miembros del equipo de Biden, con el tiempo el mercado ha ido internalizando aquello y asimilando que su postura no sería tan agresiva».

Un punto a considerar es la reacción de algunos grupos de la sociedad respecto a la legitimidad de los resultados. Echeverría señal que «es muy importante saber cómo reacciona la sociedad; que gane uno u otro es una bendición, pero que gane uno u otro por márgenes muy estrechos, creo que será el escenario más complicado”.

Economista Joaquín Godoy Zandbergen

Así también, Alejandro Guin-Po Bon puntualiza que «un resultado muy reñido con Trump podría significar que éste último no reconozca la victoria demócrata y la elección misma se vuelva más larga, lo que daría muchísima incertidumbre al mercado». En este sentido, el economista Joaquín Godoy Zandbergen concuerda al decir que «para analizar las consecuencias económicas no solo hay que ver quién sale electo presidente de Estados Unidos, sino ver el cómo se da esta victoria. Existe mucha incertidumbre en los mercados por el temor de que el presidente Trump no reconozca, o ponga en duda, los resultados electorales, ya que ya ha cuestionado el voto postal. Otro tema que preocupa es la ola de violencia que parece esperarse en Estados Unidos, lo que pone en duda la imagen democrática y de estabilidad institucional del país. Es por esto que, un resultado muy estrecho sería una mala noticia para la economía mundial, al aumentar la incertidumbre y dando señales de gran polarización interna«.

Sobre las repercusiones en Chile, Joaquín Godoy Zandbergen cree que «un punto que afectarían positivamente a Chile si Biden es electo, sería la mayor apertura comercial que se espera, el aumento de las importaciones latinoamericanas y las políticas migratorias enfocadas en países centroamericanos. Esto último busca entregar apoyo a los países que experimentan importantes olas migratorias en América, beneficiando a Chile al ser receptor de un importante número de migrantes en los últimos años. China se ha visto fortalecido en Latinoamérica durante la gestión de Trump y es difícil que esto pueda revertirse. Lo que afecta a Chile es la volatilidad que genera en los mercados los continuos enfrentamientos arancelarios entre estas dos potencias«.

Sin resultados hasta el cierre de esta nota, el panorama económico para Chile en el corto plazo se
ve condicionado por factores internos, pero la guerra comercial entre China y Estados
Unidos es de largo aliento.