Las editoriales independientes sufren grandes pérdidas y luchan por seguir vendiendo de manera online

Si bien la venta de libros digitales es una alternativa, este formato está lejos de reemplazar y generar las mismas ganancias que producen las ventas físicas en librerías y ferias públicas. 

Ninoska Alarcón, asistente y correctora de la editorial Forja, relata la videoconferencia que tuvo con su jefa hace unas semanas atrás: “Nos miró y, casi con lágrimas en los ojos, nos dijo que teníamos que cerrar, que hasta acá no más llegábamos”. Agrega que, a pesar de estar cesante, le apena la situación de su jefa, dueña de la editorial, ya que “todo el trabajo de 10 años para construir esto se está viniendo abajo”.

De acuerdo con la encuesta Eurochile, el 81% de las pymes del país tiene un impacto significativo como consecuencia de la pandemia por Covid-19. Como el caso relatado, son muchas las editoriales independientes chilenas las que se han visto enfrentadas a reducir su número de trabajadores y a dejar de imprimir unidades en grandes cantidades para evitar el cierre definitivo de sus empresas.

Ninoska Alarcón, asistente y correctora Editorial Forja

Ninoska Alarcón, asistente y correctora Editorial Forja

Alarcón menciona que la editorial Forja tuvo que acogerse a la Ley de Protección al Empleo apenas el Gobierno la había publicado como medida: “Ya llevábamos dos meses acogidos y nos avisaron que lo extenderemos por tres meses más”. Ninoska advierte que la situación de su lugar de trabajo es aún más preocupante, ya que “mi jefa es la única que continúa en la editorial y desde hace meses que ella no se pagaba sueldo”.

Si bien Liberalia Ediciones también trabaja como distribuidor y ha podido vender de manera online, Javier Saelzer, gerente de la editorial, asegura que también tuvieron que acogerse a la ley antes mencionada y redujeron más de la mitad su personal. “De 34 trabajadores, estamos funcionando solo cuatro en la oficina. Algunos se acogieron a la Ley de Protección al Empleo, otros fueron desvinculados y otros continúan de forma remota”.

La falta de personal fue una de las razones por las cuales no participaron del Book Day (ver recuadro). Como editorial, “decidimos poner los esfuerzos en nuestra página web y en los distribuidores más grandes, porque no tenemos tantas manos para estar en los dos frentes”.

En cuanto a la ventas, ambas editoriales mencionadas han tenido caídas considerables. Alarcón dice que “con la cancelación de ferias, donde más vendemos en el año, solo hemos podido liquidar dos libros a la semana” a través de la página web. A su vez, Saelzer explica que las ventas online han “mantenido a flote” a la empresa, considerando que las universidades y el Estado no les están comprando. Hasta la fecha, las transacciones online de Liberalia han aumentado en un 40%, comparado con el año pasado, lo cual ha ayudado a capear con las pérdidas presenciales.

La editorial Edisur no se aleja de esta realidad. Roberto López, encargado de comunicaciones, comenta que las ventas han disminuido en más del 50% y reiteró que este resultado se debe a que “las librerías están vendiendo un tercio de lo que vendían antes”.

El caso de las grandes editoriales

A pesar de que editorial Catalonia se define como independiente, es un sello literario que ha forjado su espacio dentro de las grandes empresas. Aún así, esta ha percibido números negativos. Verónica Vergara, dueña de la editorial, afirma que “la pandemia les planteó un escenario absolutamente nuevo”. Si bien han podido vender a través de la página web de la Librería Catalonia, el cierre de las grandes cadenas ‘de mall’ provocó una gran pérdida: “Estamos trabajando al 10% de lo que deberíamos estar en un año normal”.

Para capear esta situación, han implementado la venta de libros digitales. Sin embargo, comenta que estos no tienen comparación con la venta en físico: “Por lo mismo, hemos optado por imprimir libros en un porcentaje menor al habitual, para evitar pagar por bodegaje, y los ofrecemos a través de la página web”.

La editorial SM también informa caídas en sus ventas debido al cierre de librerías. Sergio Tanhnuz, director de publicaciones generales de la editorial, comenta que en nuestro país “no hay cultura de compra online en el tema de los libros”. Por esta razón, las compras a través de internet “están lejos de superar la venta en físico”. También menciona que ha aumentado la compra de ebooks por parte de la Biblioteca Digital Pública y la Biblioteca Escolar Digital, pero “aún si aumenta en un 1000% la venta en ebook, sigue siendo baja” en comparación a la venta física habitual.

La editorial Zig Zag menciona que las ventas a través de e-commerce han aumentado: “En algunos hemos duplicado (las ventas), en otros las hemos aumentado en un 50%”. Sin embargo, al estar enfocados en un público infantil-juvenil, con el cierre de los colegios y de las grandes cadenas de librerías, “nos vemos perjudicados nosotros porque los padres dejan de comprar”

Nuevas estrategias y proyectos futuros

Jóctan Zafira

Joctán Zafira, Director Aurea Ediciones

Aurea Ediciones menciona que sus ventas han aumentado durante la pandemia, duplicándose en los meses de marzo y abril (30 ejemplares) y quintuplicándose en junio (214 unidades). Han decidido potenciar sus redes sociales y la publicidad de su página web, logrando llegar a los 4.000 seguidores tanto en Twitter como en Instagram. Además, están logrando hacer lanzamientos de nuevos títulos todos los viernes vía Facebook live, en donde llegan a tener una audiencia entre 50 a 80 personas, y una reproducción posterior de la misma de entre 300 a 500 personas. Una de las instancias que más les ayudó a vender fue el Book Day, evento en el cual liquidaron la mitad de las ventas de junio.

Francisca Muñoz, directora ejecutiva de Editores de Chile, menciona algunos proyectos que se realizarán para ayudar al ecosistema del libro. A mediados de julio se hará una capacitación de cuatro sesiones llamada “Fortalecimiento del ecosistema del libro”. Esta será gratuita, y estará dirigida a personas que pertenezcan o quieran iniciarse en este rubro, como autores, editores, entre otros.

En agosto se realizará la actividad “Lluvia de libros”, la cual estará enfocada en la promoción lectora, de libros, difusión de nuevos autores y editoriales. Es de libre inscripción y busca que “más personas lleguen a los libros, rescatando de esta forma la lectura” afirmó Muñoz.