Repensar el dinero en tiempos de pandemia: ¿Pagar en efectivo, con tarjeta o con ninguno?

Fuente: Cuenta flirck Juan Pablo Arias. Billetes de Chile. https://flic.kr/p/9JqtPb

Fuente: Cuenta flirck Juan Pablo Arias. Billetes de Chile.

Antes de la irrupción del covid-19 en Chile y el mundo, la tendencia de los consumidores era migrar a las plataformas digitales para realizar transacciones, compras y ventas. Y, al parecer, las sugerencias de evitar los billetes y monedas por ser posibles transmisores del virus potenciarían dicha preferencia.

Una publicación de la Asociación Chilena de Seguridad recomendó, entre otras cosas, “promover el uso de medios de pago electrónicos para limitar el manejo de dinero en efectivo”. Diego Vega Adasme, experto en prevención de la ACHS, argumentó: “El motivo de esta medida es evitar la propagación del virus. Si bien no está comprobado que realmente el virus se propague a través del dinero, se recomienda como medida general promover el uso de pago electrónico y así tener un menor contacto con los objetos y con la persona que se realiza la transacción. De igual manera se recomienda el lavado de manos luego de usar dinero en efectivo o electrónico”.

Desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) decretó una pandemia a causa del covid-19, diversas han sido las recomendaciones para evitar el contagio. Si bien no existe comprobación científica ni estudios que prohíban el uso del dinero en efectivo por ser foco de infección, las sugerencias de preferir otros medios de pago suponen más preguntas que respuestas.

¿El ocaso de los billetes y las monedas?

Según los datos de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) en enero del 2018 el número de operaciones para compras con tarjeta de crédito fue un poco más de 28 millones, el mismo período un año después fue más de 45 millones y en enero de 2020 llegó a 48.477.152.

Sin embargo, a pesar de esta variación se observa un creciente aumento de la ‘circulación’ de dinero emitido por el Banco Central: en promedio, en mayo de 2019 fue de 4,5 mil millones y en mayo de este año 26,1. Cristián Echeverría, Director del Centro de Estudios en Economía y Negocios (CEEN) de la Universidad del Desarrollo, explicó que estos datos responden a la política monetaria ‘súper expansiva’ del Banco Central pero no es claro que esté incrementándose la circulación de efectivo en la misma proporción en los bolsillos de la gente, «ahora, hay razones para pensar que puede estar creciendo la cantidad de efectivo que las personas mantienen porque el dinero es una reserva de valor”.

La red comercial Visa informó que, durante pandemia, el comportamiento de los consumidores en América Latina y el Caribe ha mostrado una tendencia hacia las transacciones electrónicas. Más de 13 de millones de tarjetas Visa hicieron transacciones en el comercio electrónico por primera vez en su vida entre enero y marzo del 2020. El uso de tarjetas Visa sin contacto se han triplicado en el ultimo año en la región, liderando los mercados de Costa Rica y Chile; “más del 50% de los pagos presenciales en estos países son sin contacto”, indicó parte del texto.

Por su parte, un estudio de MasterCard destacó que un 78% de los latinoamericanos encuestados aseguró que utilizará los medios de pago sin contacto ‘incluso después que termine la pandemia’.

En Chile y el mundo la tendencia es migrar a los sistemas digitales, y de hecho países como China y Suecia han decidido suprimir el efectivo priorizando las plataformas tecnológicas. ¿Qué características debe tener una economía para logar a cabalidad dicho cambio? La respuesta de Cristián Echeverría es categórica: “Debe tener una estabilidad a prueba de holocausto nuclear en sus sistemas de pago electrónico”.

Si bien los avances tecnológicos favorecen una experiencia de transacción, compra y veta de bienes y servicios más simple y global, el “talón de Aquiles es la dependencia de los sistemas”, es decir, del acceso al Wifi, la calidad de la señal que emitan las antenas, el que no se corte la luz y otros factores. En este sentido, el dinero en efectivo tiene una ventaja difícil de equiparar: “Lo tienes físicamente en tu casa pase lo que pase (…) Yo creo que los mercados financieros estarán en muy poco tiempo en modo digital, pero las transacciones cotidianas de las personas, que posiblemente seguirán digitalizándose, aun así, requerirán del efectivo porque los sistemas se caen”. Pero, ¿y si no se utiliza el dinero en efectivo para prevenir contagios de covid-19?

Los expertos dicen…

De acuerdo con la información del Banco Central, los billetes de 1.000, 2.000 y 5.000 pesos están fabricados a base de polímero, es decir, plástico. Por su parte, los billetes de 10.000 y 20.000 pesos están hechos de papel-algodón. Pero ¿Es el dinero un trasmisor de contagio? En la opinión de Sandra Cortés, presidenta de la Sociedad Chilena de Epidemiología (Sochepi), “en general, sí”. La especialista explicó que el virus se propala a través de gotas de saliva de una persona infectada. Entonces, si una persona contagiada estornuda sobre los billetes que tenga en sus manos, el virus se impregna en estos, los que posteriormente pasaran a otro sujeto.

Los productos plásticos mantienen por más tiempo el virus, hasta tres o cinco días, y las superficies de algodón, me refiero a la tela de algodón, retienen por menos días. En rigor, lo ideal sería evitar el uso del billete porque además pasa por muchas manos y es súper difícil que las personas adquieran la costumbre de desinfectarlos». -Sandra Cortés-

Según la presidenta de Sochepi, a las medidas de seguridad como usar mascarillas, se suman las acciones preventivas como quitarse la primera capa de ropa y los zapatos al volver a casa de sitios concurridos, ducharse y desinfectar el celular, la billetera y las tarjetas de crédito o débito. Sandra Cortés aconseja mantener en el hogar un litro de agua con una cuchara sopera de cloro como una solución casera para limpiar estos objetos, así como alcohol gel al 70%.

Por su parte, Mónica Acevedo, docente del Instituto de Ciencias Biomédica de la Universidad de Chile, señaló: “Efectivamente entre más plástico sea el billete podría, eventualmente, (ser un factor que posibilite la supervivencia) del virus, sin embargo, yo no creo que sea un vehículo trasmisor, porque si tú vas a pagar, independiente del método de pago, tendrás que lavarte las manos sí o sí, la precaución es la misma».

Decir ‘no uses billetes y usa mejor la tarjeta si vas a una compra presencial’, no es algo que yo recomendaría”. -Mónica Acevedo-

Para la académica es un aspecto relevante considerar el acceso de los chilenos a las tarjetas, ya que existe un grupo de la población, o sector del comercio como las ferias libres, donde el efectivo es el único recurso para realizar la compra y venta de bienes y servicios.“Yo más que desaconsejar el dinero en efectivo, (recomiendo) básicamente tomar las mediadas generales como el lavarse bien las manos” y desinfectar las tarjetas con alcohol gel, por ejemplo, y de no estar próximos a un lavabo, evitar tocarse la cara, los ojos, la boca y la nariz.

En definitiva, se registra una expansión en las transacciones, compra y venta a través de Internet o con tarjetas de crédito o débito, e incluso con un código en las aplicaciones de cada tienda comercial o banco en los Smartphone, sin embargo, las eventualidades sociales, sanitarias, tecnológicas, o las catástrofes naturales, “aumentan la demanda de dinero por motivos precautorios a causa de la incertidumbre que existe”, señaló Cristián Echeverría. A la fecha no se han publicado estudios que prohíban el uso de dinero en efectivo para no contraer covid-19, y el debate en la comunidad científica puede suponer más preguntas que respuestas en la sociedad, no obstante, los expertos parecen coincidir que al utilizar efectivo o tarjetas las medidas de prevención básicas son las mismas.

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