Colegios Montessori y Waldorf buscan alternativas ante la pandemia por COVID-19

Con metodologías más libres y alejadas de la tecnología en el aula, estas comunidades educativas han tenido que replantear la forma en la que educan, considerando las clases online como una opción para enfrentar la emergencia sanitaria.

 

Como consecuencia de las cuarentenas impuestas por el Gobierno en algunas zonas y el llamado a respetar la distancia social, las clases presenciales han sido canceladas y los establecimientos educacionales han buscado alternativas para seguir su labor instructiva. Sin embargo, la imposibilidad de realizar clases presenciales ha afectado aún más a los colegios con metodologías más prácticas y personalizadas, como lo son los establecimientos de formación Montessori y Waldorf.

Si bien el tipo de formación de ambos colegios es diferente, ambas metodologías se distancian de la educación formal reconocida por el Ministerio de Educación, y rechazan el uso de tecnología en el aula. Es por esto que la idea de clases online resulta un desafío para estas comunidades educativas, que han tenido que replantear su metodología durante el estado de emergencia.

Aulas preparadas, interacción con otros y libertad de elección son algunas prácticas Montessori que se ven afectadas por las clases remotas

Los colegios Montessori se han adecuado de manera más amena a la cuarentena. Si bien su metodología requiere de un espacio preparado, materiales concretos, libertad de aprendizaje y ambientes colaborativos, han continuado con el trabajo personalizado a través de internet. María Elena San Martín, directora del colegio Montessori Yerpún, señala que, a pesar de que “ha sido difícil continuar con la metodología, los niños siguen siendo acompañados por las guías a lo largo de la semana” con tres tipos de sesiones a través de Zoom: una grupal con todos los niños del nivel, otra con grupos pequeños de alumnos y finalmente una personalizada para cada niño. Además de estas sesiones, se les ha enviado material a los padres para que impriman en casa, con “la posibilidad de retirar material a los papás que no tengan acceso a impresora”. El colegio también ha utilizado redes sociales para fomentar la colaboración en casa, a través de videos en los que “las guías puedan acompañar a los niños y fomentar hábitos”.

Otros colegios como el Montessori Millantú ha utilizado la plataforma Edmodo para subir material a sus alumnos y así poder seguir con su desarrollo en casa. Lorena Marchant, profesora de lenguaje del establecimiento, señala que se eligió esa herramienta para que los alumnos puedan obtener el material de “la forma más democrática posible”, sin depender de tener conexión a internet todo el tiempo. El colegio se ha organizado para permitir que sus alumnos revisen las guías con el profesor a cargo de la asignatura de manera virtual durante la semana. Esto se debe a que el colegio entiende “la educación desde (una) visión completa, en la que no podemos pretender llenar de contenido a un alumno que lo está pasando mal emocionalmente”.

En el caso de los colegios y jardines con metodología Waldorf, la situación es diferente. Considerando que los niños aprenden a través de vivencias y que el 80% del tiempo que pasan en el colegio lo dedican a actividades prácticas y al aire libre, muchos de estos establecimientos han optado por suspender las clases y guiar a los padres para que estos puedan liderar actividades en casa. María José Newman, apoderada del jardín Akelae, cuenta que el establecimiento manda un video lúdico semanal para mantener a los niños activos. Si bien el jardín ha hecho uso de tecnología para poder generar material para sus alumnos, este método está lejos de igualar lo que los niños viven en el jardín. Desde su punto de vista “es más una ayuda para los papás que para los niños” y le hubiese gustado la entrega de más material por parte del establecimiento. Sin embargo, entiende la postura del jardín: “es la filosofía Waldorf y la que uno elige como papá: cada niño tiene su tiempo, y no porque se pierda dos o cuatro meses esto va a afectar su desarrollo”.

El método Waldorf se centra en las vivencias de cada niño, fomentando la experimentación, los talentos y el arte

En sintonía con la idea de acompañar a los alumnos en época de cuarentena, el colegio Giordano Bruno ha mantenido contacto con sus estudiantes mayores vía email. Javiera Mass, quien trabaja en el área administrativa del colegio, señala que se les está enviando material a los alumnos de enseñanza media, pero que no han recurrido a video conferencias entre estudiantes y profesores para poder realizar clases de forma remota. En cambio, el establecimiento Rudolf Steiner ha recurrido a la tecnología para continuar con la educación de sus estudiantes a distancia. Si bien en el año funcionan con “épocas académicas”, en las que se imparte un solo ramo durante un par de semanas, han realizado clases a través de Zoom de diversas materias desde 7º básico a IVº medio. Sin embargo, Rafael González, profesor de enseñanza media del colegio, aclara que estas clases persiguen un fin más rutinario que educativo, de forma que cooperen con el ordenamiento de la vida de los jóvenes. Han incluido las asignaturas de arte y educación física a estas clases por video llamada, con el fin de mantener a los estudiantes activos y de buen estado anímico.

Los profesores de la asignatura de inglés han optado por impartir clases de forma más tradicional en ambos tipos de establecimientos, y de forma online. Pero esta forma de hacer clases no ha sido consecuencia de la cuarentena por coronavirus. Felipe Canales, quien es profesor de inglés en el colegio Ciudadela Montessori, plantea que la metodología empleada en inglés se aleja un poco de la forma educativa utilizada en ramos de otras asignaturas de su establecimiento. El docente explica que “no hay un método Montessori formal para la enseñanza de una segunda lengua”, por lo que el colegio ha sido partidario de enviar guías explicativas para los alumnos y ha continuado con el trabajo remoto en la asignatura de inglés, sin realizar evaluaciones formales. Lo mismo ocurre en el colegio Rudolf Steiner de metodología Waldorf, en el que las clases de inglés no siguen el mismo sistema de módulos pedagógicos que las otras asignaturas. Durante este período de emergencia, los alumnos han tenido clases de inglés a través de Zoom dos veces a la semana, las cuales han sido complementadas con guías de trabajo disponibles en Google Education.

Ante la amenaza de que la pandemia se siga propagando en nuestro país, ambos tipos de colegios están trabajando en programas educacionales remotos a largo plazo. Sin embargo, los profesionales de estos establecimientos coinciden en que las clases remotas no cumplen con la finalidad educativa que persiguen sus respectivos métodos.

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